Ayer
Nadie trata mejor el pasado que TVE. Fueron muchas décadas que era la única, con un canal y medio, aquel UHF que hoy se llama La 2 y que ayudó a formarse a muchos profesionales, fue un lugar donde sucedieron algunos de los programas más interesantes y que cuando se echa la mirada atrás, cuando se rebusca en los archivos del propio ente, los que quedan, los que no han destruido porque se hicieron alguna limpiezas que arramblaron con todo aquello que molestaba o no le dieron la importancia requerida.
Durante años la referencia audiovisual hacia el pasado era el No-do, un informativo que se incrustaba obligatoriamente en las salas de cine y que era pura apología del franquismo y el Real Madrid. Los reportajes de este instrumento manipulador queda casi en la prehistoria, vamos a los telediarios y vemos como se sigue con la misma inconsistencia, con el mismo criterio, solamente que en color y hasta en HD que es la alta definición, la que convierte nuestras pantallas del salón en lugares donde disfrutar con cierta calidad de películas y series.
Por eso TVE triunfa con programas recopilatorios, por eso hay tantos, por eso hay cosas producidas actualmente, “Cuéntame”, que no son memoria, sino mentira partidaria. Pero cuando hacen un repaso a su programas de hace treinta años nos encontramos con joyas, con unos modelos y formatos que son mucho mejor que los actuales, donde la música, que era siempre en playback por buscar el mismo sonido de los discos, se programaba con una libertad estética (y comercial) que hoy no existe. O dicho de otro modo hoy, las cloacas del estado están en algunos medios de comunicación. “24 horas” es una muestra, pero hay canales y medios digitales privados que reciben fondos reservados o publicidades gubernamentales condicionantes.

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