Natxo MATXIN
OSASUNA

Otra vez con la miel en los labios

Los rojillos estuvieron mejor que el Oviedo –los asturianos no tuvieron ni una sola ocasión–, pero los locales no las materializaron.

OSASUNA 0

OVIEDO 0


Osasuna continúa sin lograr la victoria en El Sadar pero, al igual que frente al Nàstic, si alguien mereció el triunfo, fueron los anfitriones que, a arreones, disfrutaron de las mejores ocasiones para ponerse por delante en el electrónico. De hecho, el Oviedo, que llegaba como un conjunto muy peligroso lejos del Carlos Tartiere, no dispuso ni de una sola oportunidad clara para marcar, lo que habla muy bien de lo compacta que estuvo la escuadra navarra.

Así, los rojillos empezaron mandando, espoleados por esos dos meses sin ganar ante su propio público, muy en la línea de lo que se vio en la segunda parte frente a los granotas, aunque igualmente sin mucha llegada con peligro. Con un Merino haciendo de sostén en la medular y dejando la fabricación a Roberto Torres y José García, la escuadra navarra fue moviendo el balón con criterio durante el primer cuarto de hora, si bien en ese intervalo de tiempo solo se pudo contabilizar un chut arriba de Berenguer, como ocasión local más clara.

Transcurrida esa fase, el Oviedo espabiló, en lo que iba a ser un envite con dominio alterno. Susaeta se hizó con el ritmo del partido y buscó en todo momento a un Koné al que el público le recriminó su espantada en el verano de 2014 con continuas pitadas cada vez que tocaba el cuero. De sus botas partió, si se le puede llamar ocasión, un disparo a las nubes en el minuto 24, la única llegada carbayona a reseñar de todo el choque. Las tablas del marcador se trasladaban a un césped maltrecho por la retirada de la nieve durante la mañana.

Osasuna volvió a coger la batuta en el último cuarto de hora de ese periodo. Roberto Torres, que lo intentó por partida doble desde fuera del área –su segundo tiro, centrado, fue parado en dos tiempos por Esteban–, y José García, también en otros dos lanzamientos, volvieron a poner las cosas en su sitio. Pero fue Berenguer quien, en una forzada llegada, no tocó lo suficiente como para alojar la pelota en la red en el mejor lance trenzado del primer tiempo.

La mejor, para Nino

Justo al contrario sucedió tras el descanso. El técnico visitante, Sergio Egea, debió trasladarles a los suyos que la mejor manera para no sufrir era disponer del balón y sus discípulos cumplieron al pie de la letra sus órdenes, aunque solo durante quince minutos. El tiempo que le dio al preparador rojillo, Enrique Martín, para desgañitarse en la banda y tratar de buscar una solución que le dio buen resultado hace dos semanas, sacar a Olavide. Mejoraron los locales a raíz de ello, aunque el talentoso canterano no fue tan revulsivo como frente al Nàstic.

Pese a ello, Osasuna cambió notablemente, ayudado también por la incorporación al encuentro de Nino, quien dispuso del mejor lance para subir el 1-0 al marcador. Un pase interior dejó al almeriense prácticamente solo ante Esteban –antes había parado otro balón complicado a Kodro–, pero el veteraní- simo guardameta de Avilés estuvo felino para abortar el disparo del atacante rojillo. No llegó, aunque tampoco le hizo falta, cuando en el 82, nuevamente Roberto Torres buscó con su zurda la base del poste, que casi lamió el cuero. El equipo se vació y acabó embotellando al rival en su área con dos saques de esquina consecutivos. La victoria casera acabará llegando.

Martín: «Estoy muy orgulloso»

Aprovechando el final de la primera vuelta, el preparador osasunista, Enrique Martín, hizo balance para mostrarse «orgulloso» de la plantilla y del apoyo de la afición, además de agradecer a la junta directiva «por haber confiado en mí para disfrutar en estos seis meses como en toda mi carrera deportiva».

Ya en el análisis del partido contra el Oviedo, el técnico de Campanas reiteró que la única diferencia para que el equipo siga sin ganar en su estadio es que «fuera materializamos las ocasiones y aquí no lo hacemos. Es así de sencillo». Sin embargo, puso en valor el punto conseguido, porque con él, «hemos conseguido adelantar un puesto en la clasificación».

Martín reveló que en la conversación posterior al choque con su homólogo Sergio Egea hablaron de que «ojalá en esa última jornada nos estemos jugando el ascenso. No es arrogancia ni prepotencia, somos tan buenos que estamos con los mejores». N.M.