Raimundo Fitero
DE REOJO

De baja

Una de las frases que harán de Matías Prats un personaje televisivo es «perdona que insista». Sin esta campaña publicitaria de una aseguradora vinculada a un banco multinacional con nombre cántabro, seguiría siendo uno de los presentadores televisivos con mayor trayectoria. Él ha insistido delante de las cámaras durante muchas décadas. Primero en deportes en TVE, siendo imagen y voz de algunos momentos históricos, como fueron los juegos olímpicos de Barcelona en 1992. Después en los telediarios y ahora en una privada Antena 3, consiguiendo cuotas de audiencia excepcionales siempre.

Pues nuestro hombre misterioso que insiste cada día en los anuncios está de baja por un problema ocular que parece grave, ya que ha tenido que someterse a dos operaciones. De un accidente deportivo, una bola de tenis en un ojo, a desprendimientos de retina y un agujero en la mácula, es decir algo muy difícil de superar para un presentador televisivo. Ya se había resguardado algo dejando el día a día y quedándose en el fin de semana, pero ahora lleva dos meses largos sin aparecer porque el problema es el famoso telepronter, donde leen todos las noticias como si nos mirasen a nosotros, necesita de una buena visión central. Y ese es su grave problema actual. Este Matías Prats es para nosotros el hijo, ya que convivimos con su padre, Matías Prats, que aparecía con gafas de sol retransmitiendo toros donde nos contaba la vida hasta de los monosabios y fútbol, siempre patriótico con la selección de España, pero es hoy en día él mismo padre de un hijo, también Matías Prats, que trabaja en la sección de deportes de Telecinco. Una saga de comunicadores que nos han acompañado durante toda nuestra vida televisiva. Seguirá insistiendo en los anuncios, pero puede que lo veamos ya poco delante de las cámaras.