Otro complicado estadio para testar la madera del líder
Solo una vez –en enero de 1980– ha ganado el cuadro albiazul en Oviedo.

El Alavés tendrá en un abarrotado Carlos Tartiere –habrá 1.500 aficionados albiazules en sus gradas– una nueva prueba de fuego para comprobar su madera de líder. Nada que no puedan superar los de José Bordalás, que vienen saliendo airosos de manera reciente de escenarios tan o más complicados, como lo fue El Toralín, donde la Ponferradina no había perdido hasta que llegó la escuadra vasca.
Aquella victoria, sumada a las conseguidas en Elche, Valladolid y Soria, todas ellas de manera consecutiva, permiten no dudar de la fiabilidad de los babazorros a domicilio, quienes podrían conseguir en Oviedo su quinto triunfo foráneo seguido y reafirmarse una jornada más en la cabeza de la tabla. Además, los carbayones han dejado escapar puntos en casi la mitad de los encuentros que han disputado ante su fiel afición.
En todo caso, la capital asturiana no es precisamente un desplazamiento que se le dé especialmente bien al Alavés. Solo en una ocasión, el 27 de enero de 1980, también en Segunda, El Glorioso consiguió vencer allí por la mínima, gracias a un gol de Juan Señor. A excepción de ese triunfo y de otros cuatro empates, el resto de enfrentamientos frente al Oviedo en su campo –13– se han contabilizado por derrotas, por lo que una nueva victoria en el Carlos Tartiere casi se podría considerar como histórica.
¿Debut de Dani Abalo?
También puede tener ese carácter especial para una de las recientes incorporaciones invernales del equipo, Dani Abalo, quien tiene muchas posibilidades de debutar con la camiseta albiazul. E incluso de hacerlo como titular, ante la ausencia de Kiko Femenía, lastrado por un esguince de tobillo, pero que había entrenado sin problemas a lo largo de la semana. Bordalás, al final, ha preferido dejarlo en Gasteiz para evitar una posible recaída, con lo que hay un hueco en una de las bandas.
Aparte del estreno de Abalo, también cabe la opción de que juegue Guichón y Dani Pacheco se resitúe en el costado derecho, un dibujo que el técnico albiazul ya ha puesto en práctica en anteriores jornadas. Junto a ello, se recuperan para la causa los sancionados Manu García y Juli, los cuales, salvo sorpresa mayúscula, volverán a formar parte del once inicial. Quien todavía no entrará en la dinámica del grupo hasta la próxima semana es Hernán Bernardello, que ayer pasó el reconocimiento médico.
Bordalás destacó que el envite «tiene todos los alicientes para ser un gran partido», frente a un rival «muy complicado como local, pero que afrontamos con toda la ilusión del mundo». Analizó al Oviedo como «un equipo con un gran potencial ofensivo y muchas alternativas. Crea situaciones con facilidad».
Los anfitriones, que han visto mermado su rendimiento en los últimos compromisos por las continuas lesiones, tienen la duda en el eje de la zaga de Héctor Verdés, que se está recuperando todavía de un esguince.

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