Natxo MATXIN
CHAMPIONS

Zidane se estrena con su primera victoria europea

Dos lances individuales de Ronaldo y Jesé dejaron prácticamente inclinada la eliminatoria del lado blanco.

ROMA 0

REAL MADRID 2


Zinedine Zidane se estrenó con un triunfo en su andadura europea como técnico blanco y todo apunta a que, de su mano, se romperá la mala racha del Real Madrid que, desde 1987, confirmaba la eliminación del conjunto merengue cada vez que se medía en una eliminatoria continental a un equipo italiano. Dos acciones individuales de Cristiano Ronaldo y Jesé inclinaron la balanza del lado madridista para cosechar un 0-2 que, salvo catástrofe en el Santiago Bernabéu, le darán el pase.

Sin embargo, el inicio del choque no dejó entrever lo vertiginoso que sería al final. Mucha presión por ambos bandos para evitar la conducción fluida del rival, búsqueda de una pérdida de balón contraria y rápida salida a la contra. Intenciones idénticas que no iban sino a confluir en una fase de alternativas, pero escasas oportunidades.

Y, casualidad o no, todo el exiguo peligro llegó por la misma banda, la derecha romana y la izquierda merengue. Salah y Marcelo, pareja de baile por aquel costado del campo, fueron quienes más pólvora aportaron a sus equipos. El egipcio, haciendo gala de su extrordinaria velocidad y el brasileño, alardeando de técnica –demasiado efectista y poco prolífica en algunos lances– para meter miedo a Szczesny.

Como ocurrió apenas pasada la media hora, cuando, tras combinar con Cristiano Ronaldo, se sacó un empalme de cuchara con su pierna buena y posición acrobática que generó una trayectoria del cuero que sorprendió superando al guardameta polaco y no se convirtió en el 0-1 porque su itinerario pasó rozando el poste izquierdo de la portería romana. Apenas un cuarto de hora antes, llegaba la mejor ocasión –por llamarlo de alguna manera– del lado anfritión con una jugada bien trenzada, eso sí, entre los futbolistas de ataque de la Roma que acabó mandando al anfiteatro El Shaaraway en un remate en el que, hay que decir en su descargo, estaba bastante escorado y exigido por un adversario. Fue una primera mitad de mucha brega, pero muy poco fútbol y espectáculo.

Aceleración tras el primer gol

Los primeros compases de la reanudación no aportaron ingredientes como para pensar en un giro de los acontecimientos, pero este llegó, como no podía ser de otra forma, con una acción individual. Cristiano Ronaldo, más escorado a la izquierda tras el descanso, buscó la diagonal para perfilar un disparo con destino a la escuadra, que tuvo la fortuna de golpear en la pierna de Florenzi y describir una parábola imposible para la estirada de Szczesny.

Como suele ocurrir en estos casos, el gol precipitó el ritmo del encuentro, hasta el punto de que se tornó muy atractivo, con constantes llegadas a una y otra área. Los italianos, otra vez apoyándose en Salah, no estuvieron acertados en los últimos metros ni tampoco con la actuación arbitral –Kralove les escamoteó un claro penalti cometido por Carvajal–, pero sí sacó provecho de esa situación un Jesé recién salido del banquillo.