Raimundo Fitero
DE REOJO

Errores

La presentadora del telediario de TVE, Pilar García Muñiz, fue víctima de un error policial y judicial al aparecer involucrada en la trama Púnica, debido a que en una escucha a un sospechoso, este habla con una periodista de nombre  Pilar García y el agente escribió «que podría tratarse de…» la presentadora y de ahí en adelante se produjo la sorpresa, una carta de la periodista al juez y la rectificación de este en providencia. Nos enteramos ahora, pero sucedió en setiembre. No dudo de esta profesional. Pero en paralelo nos hemos ido enterando no solo de los cien mil novelistas de Fernández Díaz, sino de casos mucho más concretos.

Una lista de destacados periodistas que escriben en varios medios y  participan en tertulias que están a sueldo de El Corté Inglés. No hay desmentido de la empresa, sino que se jactan de ello ya que asegura que contratan a asesores para muchos menesteres. Se conocen los sueldos de esos plumillas de pensamiento conservador y parece que les pagan por algo más que una asesoría para armar discursos o el redactado de las cartas a los clientes. Iremos sabiendo, me imagino, las listas de «asesores» de otras entidades bancarias, médicas o farmacéuticas para tener una opinión publicada a su favor. Parece una práctica habitual, como bien se sabe en Lakua. Con la llegada de nuevos gestores a las desmanteladas televisiones públicas de Valencia y Madrid, se van destapando los abusos en las etapas anteriores, cómo se premiaba a periodistas afines, cómo se pagaba a productoras de la cuerda con sobreprecios para instaurar una cadena de corrupción que salpica a mucha de la caverna mediática. Es una práctica estructural, exacerbada por las mayorías absolutas y que todavía deja residuos de tantas imposturas que vemos cotidianamente en las tertulias. Y sin errores.