Soledad GALIANA
DUBLÍN

Resultados inciertos en las elecciones para la formación de Gobierno en Irlanda

La suerte está echada, y ahora solo queda esperar el final de recuento de votos que se inicia hoy en Irlanda, y que decidirá el Gobierno de Dublín. Las encuestas apuntan a que los resultados forzarán a los partidos a considerar nuevas alianzas para configurar un Ejecutivo.

Más de dos millones de irlandeses estaban llamados a las urnas ayer para decidir quién de los 552 candidatos a estos comicios logrará uno de los 157 escaños en el Parlamento que se constituirá el 10 de marzo. Los colegios electorales abrieron a las 7 de la mañana y cerraron a las 10 de la noche, y el recuento de votos no comenzará hasta a las 09.00 de hoy, cuando las urnas sean abiertas en los centros de recuento, aunque los primeros resultados oficiales no se esperan hasta primeras horas de la tarde.

La duración del recuento se debe al complejo mecanismo electoral irlandés, en el que los electores pueden votar por todos los candidatos que se presentan en su distrito electo- ral –independientemente del partido político al que representen– en orden de preferencia.

Los niveles de participación fueron altos, con porcentajes superiores al 30% en muchos de los distritos electorales de recuento a las cinco de la tarde. La mayor participación se registraba en Louisburg, que aspira a conseguir un 100% de participación como parte de una campaña para homenajear a los que en 1916 lucharon por la libertad de Irlanda.

El presidente Irlandés, Michael D. Higgins, votó en las cercanías de su residencia oficial en Phoenix Park durante la mañana. El primer ministro y líder de Fine Gael lo hizo en el pueblo de Castlebar, en el condado de Mayo en el oeste de Irlanda, mientras que la laborista Joan Burton votó en una escuela en el noroeste de Dublín. El líder de Fianna Fail, Michael Martin, votó en su ciudad de origen, Cork, en el sur de Irlanda y Gerry Adams, presidente de Sinn Féin, lo hizó en Ravensdale, población fronteriza con el norte de Irlanda.

Las más recientes encuestas de opinión apuntaban que los dos partidos en el Gobierno, Fine Gael y laboristas, no conseguirán los escaños necesarios para renovar su coalición, y todo parece indicar que las formaciones se verán obligadas a negociar nuevas alianzas. El 3 de Febrero, cuando se disolvió el parlamento, Fine Gael contaba con 67 diputados, los laboristas con 33 y Fianna Fail tenía 21. Por su parte, Sinn Féin ocupaba 14 escaños, mientras que independientes y pequeños partidos contaban con los 27 restantes.