Amaia U. LASAGABASTER
EIBAR

Un pésimo primer tiempo condena a los azulgranas

El gol de Bigas al filo del descanso premió la superioridad visitante. La reacción del Eibar en la segunda parte fue insuficiente.

EIBAR 0

LAS PALMAS 1


El Eibar se queda atascado en los 36. Que no está nada mal, teniendo en cuenta todo lo que queda por delante y que la permanencia no andará muy lejos de esa cifra. El problema es que el frenazo en la clasificación es consecuencia directa del que viene sufriendo el equipo azulgrana sobre el césped durante el último mes.

Han sido cinco derrotas –la mitad de las que han encajado los guipuzcoanos en toda la temporada– en apenas seis jornadas y aunque los marcadores no siempre han reflejado con exactitud lo sucedido, no cabe duda de que este Eibar no es el mismo que dejó su objetivo prácticamente sellado en la primera vuelta. Ha perdido contundencia en defensa y frescura en ataque y así es imposible, salvo milagro o favor arbitral –que, visto lo sucedido en las dos últimas jornadas, parece más improbable todavía–, rascar puntos ante rivales de postín como el Atlético, pero también muy complicado hacerlo frente a adversarios más «terrenales». Como, por ejemplo, Las Palmas, que llegó a Ipurua con el agua al cuello, tras encajar tres derrotas consecutivas que le habían colocado en posiciones de descenso y celebró un triunfo merecido.

Porque los quince puntos que separaban hasta ayer a azulgranas y canarios en la clasificación no se notaron. El equipo de Quique Setién ofreció su mejor versión y el Eibar, nuevamente, se quedó a las puertas. Fue inferior a su rival, aunque la reacción tras el descanso pudo haberle valido alguna recompensa, y además volvió a lamentar la mala vista del colegiado, que tras el descanso se comió un par de penaltis en el área de los amarillos.

Pero antes de que se echasen en falta los anteojos de Pérez Montero, al Eibar ya se le había complicado mucho el partido. Y por culpa suya. O por mérito de su rival. O, lo más probable, por ambos motivos.

Porque todo lo que le salió a Las Palmas se le negó a su anfitrión. Que se vio obligado a llevar la iniciativa y supo tomárselo con paciencia, también hay que reconocérselo, pero al que le faltó cambiar de velocidad cuando se acercó al área visitante para hacer daño. Y lo que es peor, que sufrió cuando los de Setién se armaron a la contra. José Luis Mendilibar había recompuesto su defensa, con la entrada de Pantic por Mauro Dos Santos –primer partido en el banquillo para el argentino en toda la temporada– y el regreso de Capa al lateral, además de la vuelta de Dani García al centro del campo. Pero la cosa no mejoró. Los canarios hicieron daño, sobre todo con el buen ojo de Jonathan Viera y la zancada de Wakaso.

Lamentablemente, la respuesta al otro lado del campo fue prácticamente nula. Jota estuvo desaparecido –la mejor ocasión del primer tiempo nació en sus botas pero poco más hizo y, de hecho, fue sustituido en el descanso– y a Inui le faltó continuidad y agresividad para explotar los huecos que encontró en las pocas ocasiones en que subió su voltaje. El trabajo, extenuante, de Enrich –regresaba al once, con dos puntas de inicio por primera vez en cuatro semanas– resultó insuficiente para inquietar a Javi Varas más que en un par de ocasiones.

A Riesgo, por el contrario, se le acumuló el trabajo. Tanto, que fue el hombre que mantuvo vivo al equipo, con su demostración de reflejos ante los complicados remates de Wakaso, Aythami, Jonathan Viera y El Zhar. Hasta el 45, cuando tampoco el debarra estuvo especialmente fino y el cabezazo de Bigas, sin oposición a la salida de un córner, se convirtió en el 0-1.

Tocaba reaccionar. Mendilibar buscó soluciones en la caseta y decidió reforzar el centro del campo, sentando a Jota y dando entrada a Adrián. Además de la previsible arenga, claro, que se notó en un equipo más rabioso. Pero que se encontró con algunos obstáculos considerables. Un rival que, evidentemente, no estaba por la labor de realizar concesiones, aunque durante el primer tramo de la reanudación se vio muy superado; un terreno de juego que acusaba ya la lluvia que, incesantemente, cayó desde el pitido inicial; y la discutible actuación del árbitro. Tres penaltis se pidieron en el área visitante, dudoso el primero (caída de Bastón ante Aythami), discutible el segundo (aunque más por la posición, fuera del área, que por la acción, otra caída de Bastón, esta vez ante Bigas) y más que probable el tercero, con Enrich trastabillado por Garrido.

Un perjuicio considerable, teniendo en cuenta que el Eibar no creó muchas más ocasiones. El balón y la iniciativa fueron suyos en la segunda parte. También el empuje. Pero le faltó nitidez en los últimos metros y, al margen de esas tres acciones, apenas fue capaz de meter balones con peligro al área rival. Mendilibar sacó lo que tenía en el banquillo para revitalizar el ataque, pero tampoco Saúl y Hajrovic encontraron la solución y los tres puntos volaron.

Oportunidad desperdiciada en vísperas de la semana más dura de esta segunda vuelta, con los choques ante Sevilla y Barcelona en apenas cinco días.

«No se puede regalar la primera parte»

José Luis Mendilibar fue muy crítico con la actuación de su equipo. «Hemos hecho un mal partido. No se puede regalar la primera parte. Si pensamos que las cosas están hechas y que podemos ser un equipo “artístico”, malo. Si no corremos, si no presionamos, si no trabajamos para robar el balón, no somos un buen equipo. Hoy no lo hemos hecho. En el segundo hemos mejorado pero el daño ya estaba hecho».

El técnico, en cualquier caso, aseguró que sus hombres hicieron «un gran esfuerzo. No tengo nada que reprocharles en ese sentido. Lo han dado todo, pero confundidos».A.U.L.

Ander Capa no podrá viajar a Sevilla

Con la amarilla de anoche, Ander Capa cumple su segundo ciclo de tarjetas, con lo que no podrá enfrentarse al Sevilla al miércoles. La situación se puede complicar porque otros cinco hombres –Dos Santos, Lillo, Adrián, Keko y Enrich– están apercibidos.

El equipo regresa al trabajo en Atxabalpe

El Eibar realizará hoy un entrenamiento de recuperación en Atxabalpe (11.00). Tras descansar mañana, les espera una semana sin descanso, y bien complicada, con la visita al Sevilla del miércoles y el encuentro frente al Barcelona en Ipurua del próximo domingo.