Jon ORMAZABAL
Champions League

El PSG se curte el rol de aspirante

Volvió a eliminar al Chelsea por segundo año consecutivo, aunque esta vez con mucha mayor solvencia que la temporada pasada.

CHELSEA 1

PSG 2


El PSG le volvió a arrebatar al Chelsea el cartel de posible alternativa, al superarle en una eliminatoria mucho más plácida que la del año pasado. Si en 2015 necesitó de la épica para pasar gracias a un cabezazo de Thiago Silva, esta vez el equipo de Blanc tiró de oficio y recursos ante un Chelsea que, tampoco se puede obviar está muy lejos de ser competitivo al máximo nivel. Los de Blanc tuvieron el partido controlado en todo momento y les bastaron dos fogonazos para eliminar a unos blues que se acabaron en Costa.

Y eso que la tarde no pintaba nada bien para el equipo francés, que finalmente no pudo contar con Verratti, el faro en su centro del campo, por lesión. Rabiot fue su sustituto y fue protagonista en lo bueno y en lo malo. Tuvo errores en la salida de balón que pudieron costarles caros. Diego Costa tuvo el 0-1 en el minuto 2, pero también puso a los suyos en franquicia al cuarto de hora al aprovechar una buena asistencia de Ibrahimovic desde la dereca.

El gol premiaba el mejor inicio del equipo parisino, pero tener todo tan encarrilado no les vino bien. No minimizaron sus pérdidas de balón en la medular y, a la segunda, Diego Costa no falló. Se deshizo de Thiago Silva de brillante maniobra y puso el 1-1 en el marcador. De ahí al descanso, desapareció Di María y el equipo galo sufrió lo suyo.

Lesión de Costa

En la reanudación, las cosas siguieron por los mismos derroteros, con los visitantes tratando de dormir el partido y los locales confiándolo todo a la agresividad de un Diego Costa que dejó huérfano a su equipo en el minuto 60, al caer lesionado en un lance fortuito.

Trapp, con una doble gran intervención ante William, aumentó las desgracias de los blues e Ibrahimovic las cerró, al finiquitar la eliminatoria al rematar un centro de Di María desde la izquierda, en una acción muy similar a la del primer gol, ganándoles la espalda a los dos centrales.