GARA
BARCELONA

Sánchez se hace la foto con Puigdemont y le ofrece «diálogo» sin referéndum

Diálogo entre instituciones, pero nada de referéndum ni de preguntar a la ciudadanía a no ser que la pregunta esté controlada por Madrid. Esto es lo que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ofreció al president catalán, Carles Puigdemont, en la reunión mantenida ayer en Barcelona. De los dos, el único que tiene un cargo institucional electo es el catalán. Sin embargo, el líder del PSOE quiso presentarse como líder del Ejecutivo in pectore.

«Creo que se ha abierto una etapa de deshielo entre la Generalitat y Gobierno de España y la política española. Cuando se abre una etapa de deshielo es cuando afloran las soluciones», aseguró Sánchez. En realidad, lo que el aspirante a presidente español ofrece a la Generalitat no es muy distinto de lo que plantea el PP, aunque sí lo son sus formas. Habla de revisar la financiación y de recuperar los 23 puntos que llevó Artur Mas a la última reunión que mantuvo con Mariano Rajoy. En realidad, una lista de incumplimientos del Estatut que, según Junts Pel Sí, van al margen del proceso soberanista.

Para Sánchez, que fue el único de los dos que compareció tras la reunión, es importante que los catalanes voten, pero solo podrán hacerlo si se pacta un cambio en la Constitución española y un nuevo Estatut. Es decir, que pretende volver a 2006, cuando el texto aprobado por la mayoría de la Cámara catalana fue avalado por los ciudadanos del Principat en referéndum, pero terminó «cepillado», tanto por Madrid como por el TC. «La mayoría de catalanes quiere participar en la renovación de un proyecto en común», argumentó Sánchez, cuya formación quedó cuarta en las elecciones del 20 de diciembre. Está previsto que se realicen nuevas reuniones, aunque no hay fechas concretas.