Pese al revés electoral, Merkel tiene aún margen de maniobra
Tras el éxito electoral de la nueva derecha de la Afd, la CSU bávara ha amenazado a la canciller alemana con saltarse las reglas del pacto con la CDU. El problema es que Merkel sigue contando con el apoyo, incluso, de parte del electorado opositor. Y no tiene rivales. Más aún, la derecha bávara corre el riesgo de que la amenaza, el tiro, le salga por la culata.

La triple derrota electoral de la CDU en las elecciones regionales ha tocado a su canciller, Angela Merkel, pero ella sigue con su rumbo. Sus críticos internos no pueden con ella porque no disponen de alternativa alguna. Además, la coyuntura política favorece a Merkel, a pesar de todo.
Después de una batalla perdida, lo que más inquieta a un líder no son los caídos, sino la duda sobre cuántos de los supervivientes van a desertar. Estos últimos se preguntarán si el jefe reflexiona sobre la derrota y cambia. Después de la triple debacle electoral, la canciller Angela Merkel ha dicho que no va a cambiar su postura en torno a la gestión de la acogida de refugiados. Dejando así las cosas tendrá que mirar a su espalda porque el ministropresidente de Baviera y jefe de la CSU, Horst Seehofer, no comparte el rumbo de su aliada.
Este último ha amenazado con presentar a su partido más allá de Baviera. A lo largo de los últimos 67 años la CSU se ocupó de dominar un espectro político que no dejaba lugar a que surgiera otra partido democrático a su derecha. Sin embargo, se está consolidando la derechista Alternativa para Alemania (AfD), poniendo en peligro el casi tradicional gobierno en solitario de la CSU en su feudo.
Como era de esperar, el reciente encuentro entre Merkel y Seehofer no aportó ninguna solución. El bávaro echó más leña al fuego autorizando una entrevista en la víspera para que se hiciera pública después de la reunión y en la que criticaba a la canciller por su gestión en torno a los refugiados.
Hasta ahora Merkel ha reaccionado con su tradicional mutismo a los gestos feos de Seehofer. Sabe que el bávaro se metería entre dos frentes –CDU yAfD– si osara romper el pacto con la «gran hermana» porque entonces ésta se presentaría también en su Estado Libre.
Por el momento, Merkel opta por aguantar el mal rato, esperando que las circunstancias le ayuden. De hecho, le beneficia que el acuerdo alcanzado entre Turquía y la Unión Europea se base en un plan elaborado por una fábrica pensadora alemana que ha implantado las ideas de la canciller.
El cierre fáctico de la ruta de los Balcanes relaja la situación logística porque sólo llegan unos dos centenares de refugiados por día a Alemania. Las tragedias humanas se desarrollan a miles de kilómetros del país, como en el punto fronterizo griego de Idomeni. Hasta ahí llegó el excompañero de gabinete de Merkel, el que fuera ministro de Trabajo, Norbert Blüm. El octogenario, considerado como la «conciencia social» de la CDU, pasó una noche en una tienda de campaña, acompañado de un equipo de TV. Indirectamente respaldó a su presidenta, diciendo que «ahora Alemania es la esperanza de los que se están ahogando, y eso es mucho mejor que tener miedo a Alemania por la guerra».
Para Merkel, las imágenes de Idomeni demuestran que «una solución sostenible aún no existe». De hecho, reflejan el drama que ella evitó cuando abrió unilateralmente las fronteras el año pasado. Aunque se hacen escuchar más las voces críticas, cuenta aún con suficiente apoyo en Alemania como para seguir su rumbo. «Merkel es la mejor candidata a canciller que el SPD y los Verdes pueden desear», ironizó en su día el diario liberal “Süddeutsche Zeitung”. La canciller ha sabido rellenar sus pérdidas de votantes con los de otros partidos.
Otro problema para el sector antimerkeliano de la CDU es que no hay sucesor para desbancarla. Para ello haría falta una derrota electoral, que tendría que dejar a la CDU en la oposición. Es más: la coyuntura favorece a Merkel porque quizás la CDU tenga que moverse aún más hacia la «izquierda», convirtiéndose en socio minoritario de un ejecutivo liderado por el verde Winfried Kretschmann si en Baden Württemberg el tripartito –Verdes, SPD y liberales (FDP)– no se materializa. En Sajonia Anhalt, la CDU, o forma el casi imposible bipartito con el socialista Linke o tendrá que crear un tripartito con el SPD y los Verdes.

«Elektronika zuzenean eskaintzeko aukera izango dugu orain»

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA

Un ertzaina fue jefe de Seguridad de Osakidetza con documentación falsa
