Natxo MATXIN
CHAMPIONS

City y Madrid empatan a aburrimiento y poco fútbol

Encuentro deslabazado el que midió a citizens y merengues, en el que estos últimos dispusieron de buenas ocasiones en el tramo final del choque comopara haberse llevado cierta ventaja al Bernabéu, que será quien dictará sentencia en una semana.

MANCHESTER CITY 0

REAL MADRID 0


Manchester City y Real Madrid defraudaron en un partido del que se esperaba más fútbol, pero que estuvo en todo momento determinado por el encuentro de vuelta y en el que la noticia fue la ausencia de Cristiano Ronaldo, al no superar sus problemas físicos. El resultado deja todo a expensas de lo que suceda en el Bernabéu dentro de poco más de una semana.

Así, el miedo a encajar marcó los primeros cuarenta y cinco minutos. Demasiado respeto, poco riesgo a la hora de triangular, escasa profundidad, todavía menor llegada con peligro a ambas áreas... Lo mucho en juego primó sobre la idiosincrasia de ambas escuadras. Ninguna de ellas pudo contragolpear con peligro –su arma común–, dadas las precauciones del rival. El espectáculo brilló por su ausencia, pese a la millonada sobre el césped, para mayor regocijo de las libretas de ambos entrenadores.

Solo las arrancadas de Bale y De Bruyne aceleraron el ritmo cardíaco de un primer tiempo sin fogosidad, muy táctico, excesivamente estratégico, a la espera de un fogonazo, una chispa que encendiese el envite. Así las cosas, la mayor amenaza para una y otra portería se asomaba en las jugadas a balón parado, aunque sin ser fructíferas. Un cabezazo forzado de Otamendi y un disparo a las nubes de Benzema eran los únicos lances a reseñar en un periodo en el que lo más significativo, para inconveniente del City, resultó ser la lesión casi al filo del descanso del canario David Silva.

Sin control

Los contratiempos también se extendieron al Real Madrid. El interludio dejó a Benzema en vestuarios –el francés ya acabó renqueante en Vallecas–, pero los merengues no se resintieron en ataque. Más bien al contrario, conforme fueron avanzando los minutos dispusieron de ocasiones para dejar sentenciada la eliminatoria.

Porque los citizens, sin ningún futbolista para llevar la manija –los dos centrocampistas brasileños son puramente de contención– fueron permitiendo que los de Zidane saliesen y tocasen con criterio, de tal forma que el choque se fue convirtiendo en un encuentro de ida y vuelta. Un cabezazo al larguero de Jesé en el 71, otro testarazo de Casemiro tras corner que sacó con el pie Hart y, especialmente, un remate a bocajarro de Pepe también fruto de un saque de esquina que bloqueó con su cuerpo el portero internacional inblés pudieron muy bien inclinar la balanza del lado blanco.

El City, que se centró en capear el temporal más que en controlar el cuero, solo tuvo una diagonal fallida de Sterling y una falta lateral en el descuento de De Bruyne a la que respondió Keylor Navas con seguridad.

Guerra de estilos: la posición colchonera frente a la posesión bávara

La otra semifinal de hoy –Vicente Calderón, 20.45– no solo será el primer asalto para acceder a Milan, sino también un duelo de estilos, entre un Atlético que tiene en la posición y el contragolpe sus mejores armas como antídoto a la posesión y calidad ofensiva del Bayern. Unos argumentos, los colchoneros, que ya le sirvieron para tumbar al actual campeón, Barcelona, una eliminatoria que a buen seguro habrán analizado con detenimiento los bávaros.

Los anfitriones cuentan con la importante baja de uno de sus bastiones en defensa, el uruguayo Diego Godín, lo que deja la dupla de centrales para un descarte entre Giménez, Lucas Hernández y Savic. Menos problemas tienen los de Pep Guardiola, que ansía repetir el triplete que ya consiguiese como técnico azulgrana. Quitando las bajas de larga duración de Robben y Badstuber, solo pueden echar en falta a Boateng, recuperado pero sin ritmo competitivo. Javi Martínez, en el eje de la zaga, y Xabi Alonso, en la sala de máquinas, saltarán de inicio en el once del conjunto germano.

Los precedentes entre ambas escuadras tienen carácter de final y, además, por partida doble en una misma edición, algo único. Fue en 1974, la primera Copa de Europa que ganaron los germanos, que tienen cinco. Schwarzenbeck empató a uno en el minuto 120 del primer choque y en el de desempate los teutones vencieron 4-0. N.M.