Arnaitz GORRITI
GIRO 2016

Tom Dumoulin se enfunda una agónica maglia rosa en Apeldoorn

El holandés del equipo Giant superó por escasas centésimas al esloveno Primoz Roglic en los casi 10 kilómetros del arranque del Giro.

«Ganar por centésimas es casi para quitarse la respiración», reconocía Tom Dumoulin –Giant– con la sonrisa de oreja a oreja y el resuello agitado, tanto por sus ejercicios sobre el rodillo como porque debió apretar hasta el final para superar al sorprendente ciclista esloveno Primoz Roglic –Lotto Jumbo–.

Ambos corredores clavaron el tiempo en 11 minutos y 3 segundos para completar la agónica crono de inicio del Giro de 2016, 9,8 kilómetros dirimidos sobre la misma línea en la localidad holandesa de Apeldoorn. El ciclista local recibía la felicitación tanto del público congregado en la meta como del propio monarca orange, y resoplaba feliz después de saberse ganador. No fue sino la entrada de Fabian Cancellara –mermado por una fiebre que lo ha cazado por sorpresa en vísperas de arrancar la Corsa Rosa– lo que desencadenaba la celebración de un Dumoulin que tiene la oportunidad en este Giro de confirmar las muy buenas maneras que mostró en la última edición de la Vuelta, ronda en la que rozó la victoria final, aunque entre Mikel Landa y Fabio Aru lo destronaran.

«Es muy especial ganar aquí»

Dumoulin reconocía que era «increíble» ganar ante su gente. «Es mejor de lo que me podía haber llegado a imaginar. Es muy especial ganar aquí en casa y creo que es posiblemente uno de los maillots más bonitos», añadía entre sonrisas con respecto a la maglia rosa.

Al analizar la carrera, el ciclista holandés explicaba que «he hecho una muy buena segunda parte de la crono; también ha ido muy rápido Roglic, pero no he ido tan rápido en la primera. Ganar por centésimas es casi para quitarse la respiración. No he cometido ningún error grave en las curvas, donde he mantenido un buen control, y ahora estoy llevando este jersey», indicaba Dumoulin tras la etapa.

Vitoreado desde la salida, Dumoulin iba de menos a más, pero se encontraba con que el sorprendente Primoz Roglic había roto todos los pronósticos, colocándose con el mejor registro en la línea de meta, superando al joven sueco Tobias Ludvigsson –compañero de equipo del propio Dumoulin–.

El holandés del Giant apretaba los dientes hasta el final, y buena falta que le hizo. Nadie fue capaz de romper la barrera de los 11 minutos, siendo el costarricense de Movistar Andrey Amador, tercero a seis segundos, el que más se arrimó a la pareja de cabeza.

Por lo demás, tocó esperar a que llegaran los rivales, con especial atención a un Fabian Cancellara que esperaba poder vestirse de rosa antes de colgar la bicicleta. Para su desgracia, «Espartaco» afrontaba el arranque del Giro físicamente mermado, de modo que se tuvo que conformar con la octava plaza. El joven Stefan Kueng, de BMC, también peleaba por la etapa, pero una caída lo dejó sin opciones.

Primera etapa en línea

Entre Arnhem y Nijmegem, de 190 kilómetros, será la primera etapa en línea de este Giro, en principio fácil para que Dumoulin consolide su liderato, aunque el holandés no se veía «compitiendo por la general».

«La idea es conservar el maillot el tiempo que se pueda, pero en realidad no pienso en estar compitiendo para la general. Vamos a tratar de defenderlo el tiempo que sea posible y luego ya veremos», remachaba.

Landa: «Estamos en los tiempos que esperábamos»

Mikel Landa parte entre los favoritos a llevarse este Giro, pero una de las condiciones para que pueda optar a ello es que salve la primera parte de la «corsa rosa», en especial las cronos de ayer y de la novena etapa.

A 40 segundos de Tom Dumoulin, a 21 de Nibali y a 16 de Valverde, Mikel Landa se daba por satisfecho. «Creo que los tiempos están dentro de lo que esperábamos y estoy contento por las sensaciones que tenía», reconocía el de Murgia. «Me he sentido bien, cómodo, pero las piernas duelen. No es un esfuerzo muy difícil de cuantificar y sí que iba cómodo, pero jodido», admitía.

Vincenzo Nibali, por su parte, aunque era consciente de todo lo que resta, también sacaba conclusiones positivas. «Siempre es bueno sacar diferencias, pero hay que tener en cuenta que es el primer día de una gran vuelta; hay que estar concentrado e ir paso a paso», advertía. A.G.