Pequeña Miss Sundance, esa fórmula que aguanta

El nuevo film de Matt Ross es una excelente muestra de algunas de las mejores virtudes del “nuevo indie” que nos llega desde Sundance, el mismo que una década después sigue la estela de aquel boom titulado “Pequeña Miss Sunshine”. Ahora, en el año 2016, conocemos a otra familia atípica, cuya excentricidad encaja a la perfección con la estipulada en un manual que, admitámoslo, sigue gustándonos. Y de qué manera. Viggo Mortensen (estupendo en el papel de patriarca peleado con el mundo, en general) y toda su camada se encargan de recordárnoslo en cada escena. Las dosis de humor, de drama y de ese característico marcianismo de la marca Sundance están tan bien calculadas y tan bien metidas, que poco o nada importa el que jamás nos quitemos de encima la sensación de que, por mucho que se nos esté hablando del orgullo de salirse de la norma, en ningún momento nos estemos desviando, ni un centímetro, de una hoja de ruta cuya efectividad está ahora mismo demasiado contrastada como para ponerla en duda.
Matt Ross por supuesto no está aquí para esto, de modo que a lo largo de dos horas, firma un impecable ejercicio de adaptación... incluso de repetición. Con tanta gracia que incluso el temido efecto déjà vu se revierte hasta jugar a favor de la propuesta. Su título podría llevar a la confusión, ya que esto definitivamente no es una superhero movie... Solo que lo que vemos en la pantalla es tan increíble, y se deja querer tanto como cualquiera de sus mejores exponentes. Es, en resumen, la esencia del cuento de hadas neo-indie: una bonita fantasía en la que perderse; en la que recrearse con la destrucción (no demasiado dañina) de algunos de los tótems más sagrados de nuestra sociedad. Lo mismo que arremeter contra la corrección política... procurando siempre no herir demasiadas sensibilidades. ¿Contradictorio? Claro, pero no por ello menos disfrutable.

El problema no son solo las formas, sino un fondo sin garantías desde 1979

«Que solo se permita comprar casas para vivir es legal, está sobre la mesa»

Martxoaren 3ko biktimen aurka jo du Gasteizko gotzainak: «Tentsioa dago»

Los kurdos lo pierden todo contra Damasco
