Una mujer y su nieto mueren en un incendio en el campo de refugiados de Moria
La tensión provocada por el hacinamiento en los campos de refugiados de las islas del Egeo y la frustración de miles de personas bloqueadas sin respuesta a sus demandas de asilo estalló en incidentes en Lesbos tras un incendio en el que murieron una mujer y un niño.

Una mujer de 66 años y un niño de seis años murieron después de que se detectara un incendio que comenzó con una explosión en una de las tiendas del campo de refugiados de Moria, en la isla de Lesbos, el jueves. La mujer estaba cocinando cuando estalló una bombona de gas. Además, una mujer de 25 años y un niño de cuatro resultaron gravemente heridos. Después de que se iniciara el incendio, decenas de refugiados se enfrentaron a las fuerzas de seguridad mientras otros abandonaban la zona afectada por las llamas.
Los incidentes son consecuencia de la alta tensión que se vive en los campamentos del Egeo oriental –en las islas de Lesbos, Samos, Kos y Quíos–, a causa de la frustración por la lentitud en el proceso de las demandas de asilo y el hacinamiento. «No somos animales, somos seres humanos. Nos hablan de los derechos humanos y de la ONU, pero no vemos ningún derecho aquí. No tenemos libertad, no hay ningún tipo de democracia», denunció uno de los residentes del campo. Más de 6.000 personas se encuentran Lesbos, donde los campamentos se encuentran desbordados. El número de personas alojadas –11.398, según datos oficiales– supera con creces el de plazas disponibles –7.450–.
El Ministro de Migración griego, Yannis Muzalas, se defendió en el Parlamento de los que le señalan como culpable y aseguró que el Gobierno se encuentra entre la espada y la pared. Además, acusó a las autoridades locales e incluso a algunos miembros de su partido, Syriza, de ser los responsables por bloquear la creación de más centros de acogida en el Egeo oriental.
La situación es similar en Bulgaria, donde las autoridades trasladarán a los inmigrantes que participaron en enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad a campos de acceso restringido, según anunció el primer ministro, Boiko Borisov, quien aseguró que el proceso de extradición se iniciará lo antes posible. Más de 400 solicitantes de asilo, que denunciaban el alto nivel de ocupación del campo en la ciudad de Harmanli, fueron detenidos el jueves después de enfrentarse a la Policía, que sofocó el levantamiento con cañones de agua y provocó varios heridos.

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