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Un ecologista y un ultraderechista, dos opciones opuestas para presidir Austria

A pesar de su amabilidad en los debates, los dos rivales para la presidencia de Austria, un ecologista y un líder de ultraderecha, encarnan dos culturas políticas, dos generaciones y dos temperamentos que polarizan a la sociedad austriaca ante las elecciones de este domingo

Durante los meses que ha durado al campaña no se ha escuchado una palabra más alta que la otra, ni por parte del ecologista Alexander Van der Bellen, de 72 años, ni de su rival de del FPÖ, Norbert Hofer, de 45. Sin embargo, «estamos muy alejados ideológicamente», declaró Hofer en un debate televisado. «Encarnamos dos conceptos opuestos», coincidió su rival.

Hofer ya no es el desconocido que salió de las sombras del FPÖ (y de su jefe, Heinz-Christian Strache) que era al principio de esta larga campaña. Sigue presentándose como un hombre nuevo, pese a sus más de veinte años en política.

«Hofer defiende las posiciones de Strache pero con un manto de terciopelo», considera el diario “Österreich”, según el cual «se granjea votos gracias a su aspecto simpático». Hofer perdió por un estrecho margen la segunda vuelta de las presidenciales el pasado mayo, que fueron anuladas. Su rival, exmiembro del partido socialdemócrata, fue durante diez años el rostro de los Verdes austriacos, que se convirtieron en la cuarta fuerza política del país. La cuestión migratoria ha ocupado el centro de la campaña, en la que el FPÖ ha pulido su discurso prohibiendo expresiones abiertamente xenófobas.

Matrimonio feliz

En la provincia de Burgenland, los seguidores de Van der Bellen tienen más difícil la campaña, ante el gobierno local de coalición entre socialdemócratas y el FPÖ, que rompe el «cordón sanitario» en torno a la ultraderecha y que los primeros justifican por «pragmatismo».