GARA
La habanA
58 AñOS DE LA REVOLUCIÓN CUBANA

Primer aniversario sin Fidel

El pueblo cubano proclamó ayer la vigencia de la Revolución que lideró Fidel Castro durante el masivo desfile cívico-militar coincidiendo con el 58 aniversario del triunfo revolucionario. La ceremonia se convirtió en un homenaje al recientemente desaparecido comandante en jefe y en un mensaje indirecto de resistencia al presidente electo de EEUU, Donald Trump, que ha declarado su propósito de detener o revertir el proceso de deshielo iniciado en 2014.

«Cuba no va a renunciar a ninguno de sus principios ni dejará de defender sus ideales revolucionarios y antiimperialistas», subrayó la dirigente estudiantil Jennifer Bello ante el presidente cubano, Raúl Castro, y las máximas autoridades políticas y militares de la isla. Así, el pueblo cubano proclamaba la vigencia de la Revolución y enviaba un mensaje al presidente electo de EEUU, Donald Trump, que tomará posesión en unos días.

Con un guiño a la juventud y al relevo generacional, Cuba celebró una multitudinaria parada cívico-militar con motivo del 58 aniversario del triunfo de la Revolución, una celebración que por primera vez se llevó a cabo sin la presencia de quien la lideró, Fidel Castro, fallecido el 25 de noviembre. El desfile estaba programado inicialmente para el 2 de diciembre, Día de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y cuando se cumplían 60 años del desembarco en las costas cubanas de los expedicionarios del yate “Granma”, el núcleo del Ejército Rebelde, que inició la lucha armada contra la dictadura de Fulgencio Batista, pero la muerte Fidel Castro obligó a posponerlo.

Resistencia y unidad

Soldados, milicianos, pioneros y miles de ciudadanos cubanos desfilaron en la Plaza de la Revolución de La Habana en honor al líder revolucionario y a la juventud cubana, enviando un mensaje indirecto de resistencia a Donald Trump, que pretende detener o revertir el proceso de deshielo comenzado en diciembre de 2014 si no obtiene un acuerdo mas ventajoso que el de su antecesor, Barack Obama.

La presidenta de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), Jennifer Bello, única oradora de la jornada, dijo que el proceso de acercamiento con EEUU «será largo» y «queda mucho por hacer», y citó como principales obstáculos el levantamiento del embargo económico, financiero y comercial vigente desde 1962 y la devolu- ción del territorio ocupado por la base naval de Guantánamo.

Cuba «tampoco dejará de exigir el fin de los programas subversivos e injerencistas, dirigidos a provocar cambios en el orden político, económico y social que nuestro pueblo escogió soberanamente», advirtió Bello.

Por ello, el mensaje de «resistencia, unidad, libertad y soberanía» enviado en forma de parada militar y popular puede entenderse como un aviso a la Administración Trump.

«Nadie podrá hacernos olvidar nuestra historia ni los símbolos de independencia de nuestro pueblo», aseguró Bello, que subrayó que los cubanos tampoco renunciarán a sus compromisos con los movimientos populares y procesos progresistas ni a su apoyo a la paz y al multilateralismo.

Sin equipamiento militar

El desfile incluyó todos los cuerpos armados de la isla, pero ningún equipamiento militar, como sí ocurrió en 2006 y 2011.

Abrió la marcha la caballería mambisa, representando a los soldados campesinos que lucharon contra España en 1868 en su primera guerra de independencia. Tras ellos, cuatro columnas de jóvenes vestidos como guerrilleros en homenaje al Ejército Rebelde que comandó Castro.

Les siguió, escoltado por más de tres mil niños de uniforme agitando sus pañuelos azules, la réplica a escala del “Granma”.

Desfilaron también las brigadas alfabetizadoras, los combatientes internacionalistas, médicos, deportistas y batallones de todas las instituciones de las FAR que dieron paso a la Marcha del Pueblo Combatiente que, convocada por el Raúl Castro, reunió a miles de personas que rindieron homenaje a Fidel y a la juventud cubana, «heredera y continuadora de las luchas y victorias de nuestro pueblo, dedicamos este aniversario».

Sin embargo, el protagonista indiscutible fue Fidel Castro, omnipresente en fotografías, citas y consignas, de las que la más coreada fue: «Yo soy Fidel».