Mercedes incide en la temporalidad y puede reducir su aportación fiscal
Son dos cuestiones que no están ligadas entre sí pero que ayer coincidieron para dirigir los focos hacia la planta de Mercedes en Gasteiz. Por un lado, ELA presentó una denuncia ante Inspección de Trabajo por la alta temporalidad registrada. Por otro, la reorganización de la compañía puede reducir los ingresos fiscales de la Diputación de Araba.

La factoría de Mercedes-Benz en Gasteiz genera unos 3.500 empleos directos y 13.000 indirectos, pero en los últimos años la dirección ha apostado por aumentar la temporalidad. Por ello, ELA ha presentado una nueva denuncia contra Mercedes-Benz España ya que «sigue haciendo contratos eventuales en fraude de ley», reclamación que se sustenta en un informe de la propia Inspección de Trabajo, fechado en diciembre, que reclama a la empresa la conversión de al menos 550 trabajadores temporales en indefinidos.
La iniciativa del sindicato fue dada a conocer ayer por su representante en la planta gasteiztarra, Igor Guevara, que reprochó a la minoría sindical que firmó recientemente el nuevo convenio (UGT, PIM y Ekintza) que «vendieran» que «lo más positivo» era el incremento del empleo fijo, cuando esto «no es real» porque, de acuerdo al escrito de la Inspección, debían existir 550 empleados indefinidos más en la empresa existiera o no un acuerdo colectivo.
ELA, además, considera que el cálculo de Inspección «se queda corto», ya que se realizó sobre una estimación de producción de 101.000 vehículos, cuando en 2016 se produjeron 137.000 unidades y las previsiones para este ejercicio son de 140.000.
El informe de la Inspección de Trabajo, del que ELA aportó una copia a los medios de comunicación, establece que, en función de los datos aportados por la empresa, «con una mano de obra directa formada por 2.337 trabajadores indefinidos (550 más que en la actualidad) y el mantenimiento de los 440 de mano de obra indirecta y de 782 de estructura, se pueden sostener» los dos turnos de trabajo para una producción anual de 101.000 vehículos. En consecuencia extendió un requerimiento a Mercedes para que antes del 31 de enero «aporte las transformaciones de los contratos de al menos 550 trabajadores temporales de mano de obra directa en indefinidos».
Segregación del negocio
Por otro lado, la Diputación de Araba indicó tratará de evitar el posible impacto fiscal negativo para las arcas forales que puede generar la decisión de Mercedes-Benz de reorganizar su estructura en el Estado español mediante una segregación de sus unidades de negocio.
Desde el 1 de enero, las unidades de negocio de furgonetas, camiones y el centro logístico de recambios se han segregado de Mercedes-Benz España y se han creado tres nuevas sociedades: Mercedes-Benz Trucks España S.L.U., Mercedes-Benz Vans España S.L.U. y Mercedes-Benz Parts Logistic Ibérica S.L.U. Mercedes-Benz España será responsable de la producción del centro industrial en Gasteiz.
La Hacienda alavesa podría dejar de ingresar hasta 200 millones de euros por ajustes en el pago del IVA, según informó el Grupo Vocento. Fuentes de la Diputación se limitaron a señalar que aún es «aventurado» especular sobre cifras concretas.
El comité de TRW de Iruñea insta a negociar a la nueva dirección
El comité de empresa de ZF TRW en Landaben realizó ayer un llamamiento «a la nueva dirección», tanto local como europea, para buscar «una solución justa» y volver a la «senda de la negociación». Así se pronunció el presidente del comité, Josi Álvarez, en declaraciones a los medios de comunicación recogidas por Europa Press frente a la planta, en la que en el año pasado TRW despidió a 123 trabajadores a la par que contrató a 300 eventuales para completar «cargas de trabajo ya organizadas», que al final fueron las mismas que en 2015. Comentó que esos 300 contratos eventuales, de entre 2 y 4 meses, equivalen a 60 empleos fijos.
Álvarez indicó que la mayoría de directivos que realizaron el plan de reestructuración de la factoría de Iruñea «ya no están en la compañía», incluido el exgerente Paul Parnham, y que ocupan su lugar otros «nombrados por los nuevos dueños de la multinacional alemana ZF». «Tienen la oportunidad de revertir todo lo que se ha hecho, de sentarse con la parte social y empezar desde el punto cero, en su mano está», remarcó.
En la actualidad, la plantilla de ZF TRW en Landaben cuenta con un total de 501 trabajadores y, según indició Álvarez, tiene carga de trabajo «para los próximos tres años». El 27 de diciembre se produjo la salida de las últimas 22 personas fijas, 17 de ellas de forma voluntaria, y en ese momento había 87 eventuales. GARA

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