GARA
BARAKALDO

Continúan las protestas ante el peligro de cierre del colegio La Milagrosa

Cientos de personas volvieron ayer a manifestarse por el centro de Barakaldo para mostrar su rechazo a que el colegio concertado La Milagrosa pueda verse abocado al cierre por no poder abonar la congregación Hijas de la Caridad el alquiler que le exige la Fundación Miranda.

Barakaldo fue escenario ayer de una nueva movilización de los alumnos, familias y trabajadores del colegio La Milagrosa, que partiendo desde el centro educativo concertado finalizó ante la casa consistorial. Las inclemencias meteorológicas no amilanaron a los afectados por la posible clausura, que proseguirán esta semana con las protestas diarias.

La comunidad educativa de La Milagrosa emplaza al Ayuntamiento de Barakaldo y al Ejecutivo de Lakua a que, en concurso con la Fundación Miranda y la congregación Hijas de la Caridad, encuentren una solución para que el colegio no se cierre porque no puede pagar los 250.000 euros anuales que supone el alquiler, frente a los 100.000 anteriores, que lo hace inviable económicamente.

La clausura de La Milagrosa supondría la pérdida de 39 puestos de trabajo y afectaría a 350 familias que llevan a sus hijas e hijos, de 0 a 16 años, al centro gestionado por esa orden religiosa católica desde hace más de medio siglo.

Los trabajadores del colegio, situado en el edificio anexo al conservatorio de Barakaldo, señalan que, «por desgracia, esta situación no es nueva, ya que en los últimos años hemos tenido que convivir con el fantasma del cierre del centro». Recuerdan que «hace ya unos años» –se afirma que desde 2001– que las Hijas de la Caridad, que forman parte de Kristau Eskola, «decidieron sin ningún motivo de fundamento y sin tener la excusa del alquiler dejar el centro educativo La Milagrosa».

Responsabilidad municipal

Los afectados denuncian que la Fundación Miranda es responsable por haber acordado la subida del alquiler «a sabiendas que la situación iba a ser insostenible». Además, apuntan a la «responsabilidad del Ayuntamiento y la de su alcaldesa en concreto por ser la primera vicepresidenta de la Fundación».

A esa entidad le acusan de primar «intereses económicos por encima de intereses educativos de Barakaldo, con un funcionamiento opaco».

La alcaldesa, Amaia del Campo, ha pedido «cautela dentro de la preocupación» ante el previsible cierre de La Milagrosa.