Ion SALGADO
GASTEIZ

La reapertura de Garoña dependerá del pleno del CSN, en manos del PP

El pleno del CSN, formado por tres consejeros del PP y dos del PSOE, comenzará a debatir hoy el informe elaborado por la dirección técnica, que avala la reapertura de Garoña a cambio de que se realicen mejoras en los sistema de seguridad. Todo hace indicar que la decisión del pleno, que podría demorarse unas semanas, será favorable a la reapertura. Así, la decisión final quedará en manos del Gobierno español, controlado por el PP, igual que el CSN.

El pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) comenzará a estudiar hoy el informe elaborado por la dirección técnica, que avala la reapertura de Garoña a cambio de que Nuclenor ejecute una serie de mejoras de seguridad. Si el informe obtiene el visto bueno del pleno, controlado por el PP, la planta burgalesa, parada desde diciembre de 2012, podría renovar su licencia de explotación hasta los 60 años.

Según informó la agencia Efe, la sesión de hoy tiene un carácter meramente «informativo» y de momento no se tomará una decisión sobre el futuro de la central nuclear, ya que el documento técnico es «voluminoso». Cabe señalar que el dictamen técnico parte de un análisis en el que se han emitido más de 160 informes, y el fallo del CSN puede demorarse semanas.

Una decisión anunciada

La decisión del regulador tendrá carácter perceptivo y vinculante, por lo que, si es negativo obligaría al cierre de la planta, y si es positivo dejaría la decisión final en manos del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Fuentes citadas por Efe, dan por hecho que el CSN dará su visto bueno a la reapertura, si bien con un elevado número de condiciones técnicas e inversiones.

Así, la decisión final dependerá del Gobierno del español, partidario de reabrir la planta nuclear, la más antigua del Estado. En este sentido, algunos medios advirtieron ayer de que las empresas eléctricas como Endesa e Iberdrola, propietarias de Nuclenor, quieren abrir un precedente con Garoña, una central pequeña, para poder prolongar la vida útil de las grandes centrales nucleares, como son las de Almaraz I y II o Vandellós.

González: «Maroto y Alonso son cómplices»

Instituciones, partidos políticos y agentes sociales mostraron ayer su rechazo a la posible reapertura de Garoña. El diputado general de Araba, Ramiro González, afirmó que la continuidad de esta amenaza nuclear supone un «ataque directo» al herrialde. Además, acusó a Javier Maroto y a Alfonso Alonso, cargos destacados en el PP, de ser «cómplices» de la decisión que puedan adoptar el CSN y el Gobierno español.

Más tibio fue el portavoz de Lakua, Josu Erkoreka, que pidió al Ejecutivo de Mariano Rajoy que tenga en cuenta la postura «claramente contraria» de las administraciones de la CAV. Asimismo, recordó que en el pleno de mañana el Parlamento de Gasteiz «tendrá ocasión de reafirmar su postura contraria a la reapertura de esta central nuclear».

Una de las personas que participarán en ese debate, el parlamentario de EH Bildu Mikel Otero, anunció que la coalición pondrá sobre la mesa varias propuesta para «pasar de los hechos a la acción». «Es momento de dar una respuesta clara, contundente y eficaz contra al reapertura, y esa respuesta se debe tejer a nivel político, institucional y social», añadió.

Por su parte, Juantxo López de Uralde, líder de Equo y diputado de Unidos Podemos, emplazó a PSOE y Ciudadanos a que cumplan su compromiso e impidan la reapertura: «Estas formaciones se han mostrado contrarias a la reapertura. Que hagan valer entonces su condición de socios y pidan al PP el cierre de Garoña como reclama la mayoría parlamentaria».

La asociación ecologista Eguzki alertó de que reabrir Garoña «supondría un riesgo inasumible dadas las graves deficiencias, accidentes y catástrofes que se han producido en supuestos similares». I.S.