Koldo LANDALUZE
DONOSTIA

Primer asalto en el duelo Trump vs. medios de comunicación

Las palabras de Donald Trump contra los medios de comunicación han dado paso a un escenario en el que los medios pretenden plantar cara mediante la verificación de hechos o, como la CNN, negarse a emitir en directo un discurso del nuevo portavoz de la Casa Blanca.

Los medios de comunicación estadounidenses se han convertido en un hervidero como resultado de la irrupción presidencial de Donald Trump, quien les ha declarado abiertamente su cruzada particular tras su primera comparecencia pública en la sede de la CIA. En ella dijo que «el motivo por el que sois mi primera visita es que estoy embarcado en una guerra con los medios. Están entre los seres humanos más deshonestos de la tierra». Dichas con el respaldo testimonial del muro de mármol que incluye las 117 estrellas en memoria de los agentes muertos en acto de servicio, Trump ha prendido una mecha que avanza hacia los medios que se han atrevido a decir que su toma de posesión fue mucho menos concurrida que la de Obama.

En este escenario la CNN ha decidido no emitir en directo la primera comparecencia del nuevo portavoz de la Casa Blanca, Sean Spencer. Bridan Steiner, periodista de la cadena, ha publicado un comentario en Twitter explicando que esta actitud tan poco habitual ha sido deliberada. «La elección de CNN de no mostrar la declaración del Secretario de Prensa fue consciente. La decisión fue cubrir la declaración y luego informar sobre ella», ha asegurado Steiner. La CNN se limitó a emitir un resumen bajo un titular concluyente: «El portavoz de la Casa Blanca ataca a los medios por contar con exactitud cuanta gente acudió a la inauguración».

Según revelan diferentes medios, la postura de la CNN no es una simple pataleta sino que forma parte de una estrategia que comparten otros grandes medios; que como “The Washington Post” y “The New York Times” han optado por no regalar más minutos a los mentideros de Trump y su entorno, y publicarán las declaraciones del presidente junto a una verificación de sus palabras. Así pues, todas aquellas que falten a la verdad estarán siempre acompañadas de un “fact check” o verificación de datos o hechos. Es decir, se confirmarán y comprobarán los hechos y datos que se usan en los discursos, en los medios de comunicación y otras publicaciones con el objetivo de detectar errores, imprecisiones y mentiras.