Mikel INSAUSTI
LION

Hollywood vuelve a mirar hacia Bollywood, y ahora lo hace desde Australia

AHollywood siempre le ha interesado el voluminoso mercado indio, por eso le hizo un guiño con “Slumdog Millionaire” (2008), la película de Danny Boyle que amasó ocho premios Óscar y dio a conocer internacionalmente al joven actor indio Dev Patel. Desde entonces la marcha de estrellas de Bollywood al mercado anglosajón ha sido constante, y al día no hay serie televisiva o gran producción estadounidense que no tenga algún actor o actriz de dicha procedencia en su reparto. Nueve años después Dev Patel consigue su nominación como actor gracias a “Lion”, que acumula un total de cinco nominaciones a los Óscar, entre ellas la de Mejor Película. Hasta Nicole Kidman se apunta a la fiesta, cuando ya parecía definitivamente alejada de tales reconocimientos.

Lo de decir que estas nominaciones han sido una sorpresa ya no cuela, porque detrás del falso milagro están una vez más los influyentes hermanos Weinstein, que tienen a la Academia y sus miembros poco menos que secuestrados. Compraron este proyecto australiano por doce millones de dólares, a los que piensan sacarles un rendimiento mucho mayor, una vez obtenidas las nominaciones que pueden traducirse en premios constantes y sonantes.

Los Weinstein han apostado por el debutante australiano Garth Davis, que dirige la adaptación cinematográfica del libro autobiográfico de Saroo Brierley, un niño indio perdido en un tren de Calculta y recogido por un matrimonio australiano que lo adoptó. Veinticinco años después el chico quiso encontrar a su familia biológica buscando en las multitudinarias estaciones de tren de la India, que es lo mismo que buscar una aguja en un pajar. Pero la tecnología le ayudó, ya que pudo usar herramientas como Google Earth. Por lo tanto se trata de un biopic con temática social y humanitaria de fondo. Casi nada.