M.I.
VIVIR DE NOCHE

Homenaje al cine de gángsters de la Warner

H ay que decir de entrada que “Live by Night” ha costado 65 millones de dólares, de los que en la taquilla estadounidense apenas ha recuperado 5. Son cifras crueles, pero que dan a entender el riesgo que conlleva toda película de época para un gran estudio. Ben Affleck convenció a la Warner para que se embarcara en tan incierta aventura con tres argumentos de peso: el éxito previo de su tercer largometraje “Argo” (2012), el respaldo de la productora de Leonardo DiCaprio Appian Way y la intención de hacer un homenaje a los viejos clásicos del cine de gángsters de la Warner. A todo ello habría que añadir la adapación de una novela de un autor tan prestigioso como Dennis Lehane, con el precedente de que Martin Scorsese se basara en él para “Shutter Island” (2010), aunque eso no suele ser necesariamente garantía de éxito.

A la inversa ahora le toca a la crítica barajar las razones por las que “Live by Night” no está convenciendo. La primera, y más evidente, es porque se queda muy lejos de los referentes a los que quiere parecerse, que son las películas que se hacían en los años 20 y 30, en plena Prohibición o Ley Seca. La segunda, también bastante generalizada, es la impresión de que a Ben Affleck le viene grande lo de dirigirse a sí mismo, ya que es un actor bastante limitado.