M.I.
MÚLTIPLE

Shyamalan y el trastorno de identidad disociativo

El ejemplo de Shyamalan es el del cineasta que nunca se rinde, y con el que la industria no va a poder acabar, porque siempre se las arreglará para salir a flote. Empezó haciendo películas pequeñas, hasta que el éxito millonario de “El sexto sentido” (1999) le catapultó a Hollywood, donde fue recibido como el nuevo Hitchcock. Pero la presión de los grandes presupuestos y las exigencias comerciales le condujeron a grandes perdidas que culminaron con el estrepitoso fracaso del proyecto de Will Smith “After Earth” (2013).

Le vino bien a Shyamalan como cura de humildad, y así decidió pasarse al cine de bajo presupuesto y se asoció con el productor de películas baratas y rentables de cine fantástico y de terror Jason Blum. “La visita” (2015) le sirvió para recuperar parte de la confianza perdida, hasta que los aficionados al género han vuelto a aclamarle con “Múltiple”. Vuelve al thriller sicológico puro ilustrando el llamado DID (trastorno de identidad disociativo), también conocido como trastorno de personalidad múltiple. El escocés James McAvoy hace el mayor tour de force interpretativo de su carrera, al encarnar a un enfermo que reúne en una sola veintitrés personalidades diferentes.