V.E.
URBAN HYMN

Yo, Jamie Harrison, de la calle al estrellato musical

Aprovechando que Ken Loach ha vuelto a poner de moda el cine social británico (sí, seguimos estancados en este punto de la historia), parece este un momento tan bueno como cualquier otro para recuperar del olvido “Urban Hymn”, así como los hechos reales en el que se basa dicho film. Hagamos memoria, pues, y remontémonos hasta 2011, año en que Gran Bretaña vio cómo varias de sus grandes ciudades quedaban en estado de caos absoluto, debido a una serie de disturbios iniciados en el barrio londinense de Tottenham, donde el ciudadano Mark Duggan perdió la vida a manos de la policía local.

Hasta ahora, la Historia. A partir de aquí, la literatura cinematográfica, en esta ocasión a cargo de Michael Caton-Jones, quien después de un fugaz periodo de fama allá por la década de los noventa (y tras haber caído posteriormente en el anonimato a base de subproductos televisivos), busca recuperar sensaciones. Lo hace aliándose con el joven talento de Letitia Wright, quien se pone en la piel de una problemática adolescente, la cual, en un clímax de tensión social/racial insoportable, deberá elegir entre la vida de la calle y las promesas de una carrera musical en la que parece tener un futuro brillante.