Terence Davies el amor y la naturaleza del cine
Terence Davies juega siempre a alterar los modos convencionales de contar una historia, pero sin que apenas lo notemos. Su visión de la pasión y del impacto emocional que sufren los personajes de sus películas, sumado al tratamiento del argumento es lo que la hace interesante. Davies construye una complicidad extraordinaria entre los personajes y el espectador, al que involucra en las palabras y los silencios, en las luces y en las sombras que nos llevan de viaje por la intimidad desnuda de los personajes. Nada queda al azar en las películas del autor de “Of time and the city”, cada encuadre, cada movimiento de cámara, la música… Su interés por indagar en la idea de la influencia de los recuerdos en nuestra vida diaria le ha llevado a realizar cintas tan celebradas como “Distant voices still lives” o “The house of mirth”. Terence Davies nació en Liverpool (1945) en el seno de una familia trabajadora, educado en el catolicismo, pero ateo confeso, su mirada ha sabido captar siempre con una elegancia extrema todo aquello vinculado a las emociones humanas, a las pequeñas historias que forman parte de su biografía. Davies creció viendo películas como “Cantando bajo la lluvia”, y ese cine, el de los cincuenta, con el que fue educada su mirada, llega transformado por sus ojos hasta la poética visual de sus películas. Tras la magnífica “The deep blue sea” y la no tan celebrada “Sunset song”. Admiro a un hombre que ha sido capaz, lo hizo el año pasado, de traernos hasta la gran pantalla a una de las grandes poetas de la historia: Emily Dickinson. En “Historia de una pasión”, descubrimos la mirada más plástica de Terence Davies y sobre todo, a la gran actriz que es Cynthia Nixon.

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