Nagore BELASTEGI
ERRENTERIA

Emoción a flor de piel en la marcha por los jóvenes de Errenteria

El viernes familiares de los detendidos el pasado sábado en Iruñea hicieron público un texto rechazando la violencia y pidiendo la libertad de sus hijos. Al mismo se han adherido los grupos municipales de PNV, EH Bildu e Irabazi, y también los alcaldes de Errenteria e Iruñea lo suscriben calificando la causa por terrorismo de «desproporcionada».

Cerca de 3.000 personas recorrieron ayer las calles céntricas de Errenteria para pedir que no juzguen por cometer «actos terroristas» a los jóvenes detenidos en Iruñea el pasado sábado por los altercados que hubo durante una manifestación.

Los manifestantes comenzaron a llegar a la plaza de la localidad guipuzcoana, punto de partida de la marcha, hacia las cinco de la tarde. En pocos minutos no quedaba ni un hueco libre. Puntuales, a las 17.30, llegaron los familiares de Endika, Asier y Rubén visiblemente emocionados. Tras permanecer en la plaza durante unos minutos, la marcha avanzó hacia la alameda.

Entre los asistentes a la manifestación estaban Pello Urizar, Rufi Etxeberria y el propio alcalde de la localidad, Julen Mendoza, así como varios concejales errenteriarras. De hecho, los grupos municipales de PNV, Irabazi y EH Bildu trasladaron su adhesión al texto hecho público el viernes por los familiares de los arrestados en el que mostraban su rechazo ante «cualquier tipo de expresión violenta, presente o futura».

«Despropocionado»

Mendoza y el alcalde de Iruñea, Joseba Asirón, consideran «desproporcionada» la causa por la que han sido detenidos los jóvenes y en su opinión «responde a tiempos pasados y medidas excepcionales, y que en nada ayudan a la pacificación y la convivencia de nuestro país». En ese sentido, aseguraron que les preocupa «profundamente el ejercicio nostálgico y de banalización de la violencia del pasado que se están haciendo en determiandos sectores» así como «la actitud del Estado de absoluto inmovilismo y de mantenimiento de las políticas y medidas de excepción». Finalmente reivindicaron «un cierre ordenado del ciclo de violencia del pasado, porque solo así estableceremos las garantías de no repetición».

Según habían explicado los familiares, los jóvenes no sabían que la manifestción convocada bajo el lema “Errepresioari autodefentsa” no estaba comunicada ni que fuera a ser violenta. Por ello, piden que su causa sea devuelta al juzgado ordinario y se descalifique como «terrorismo» en lugar de ser juzgada en la Audiencia Nacional.

La marcha culminó en la plaza, donde una madre tomó la palabra. «Entre todos conseguiremos traerlos a casa», dijo agradeciendo el apoyo recibido por parte de los vecinos. Después recogieron la pancarta y, visiblemente emocionados, se marcharon entre aplausos y recibiendo abrazos de sus vecinos.