GARA
moscú

Putin y Rohani liman diferencias en su reparto de la influencia en Siria

La primera visita oficial a Rusia del presidente iraní, Hassan Rohani, y su encuentro con su homólogo ruso, Vladimir Putin, refuerza una alianza en un momento en el que surgen rivalidades sobre la guerra siria, donde ambos países participan junto a las fuerzas de Damasco.

«Podemos constatar con certidumbre que las relaciones entre Rusia e Irán son amistosas y respetuosas», afirmó el presidente ruso, Vladimir Putin, tras un encuentro de tres horas con su homólogo iraní, Hassan Rohani, y añadió su intención de reforzar lazos y «dar un nuevo impulso de asociación estratégica a la cooperación bilateral».

Ambos líderes insistieron en su determinación de «luchar contra el terrorismo» y se refirieron expresamente a Siria. «Gracias a nuestros esfuerzos comunes, hemos logrado reinstaurar el cese el fuego», indicó Putin. «Afortunadamente, nuestros gobiernos han emprendido una cooperación eficaz para superar la crisis del terror y destruir a los terroristas en Siria», estimó Rohani, que subrayó la necesidad de «tiempo, determinación y coordinación».

Irán y Rusia, aliados de Damasco, promueven junto a Turquía, que apoya a los insurgentes, las negociaciones de Kaza- jistán que posibilitaron un cese el fuego.

Pero la rivalidad entre Moscú y Teherán se está haciendo cada vez más palpable. Cada uno con sus propios intereses en la región, Rusia considera que la victoria en Siria pasa por alcanzar un acuerdo con Turquía, con la que ha estrechado relaciones, mientras Irán, rival de Ankara como potencia regional, rechaza esa idea. Teherán se enorgullece de haber intervenido desde el principio de la guerra al lado de Bashar al-Assad, mientras la intervención rusa, que comenzó en setiembre de 2015, fue la que consiguió dar un giro a la situación y frenar el avance rebelde.

A pesar de ello, Putin indicó que Irán es «un buen vecino y un socio fiable». Y para remarcarlo, firmaron quince acuerdos y protocolos sobre la electrificación de vías férreas en Irán y cooperación energética.

A la vez, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, aseguró que Rusia podrá usar las bases militares iraníes para sus operaciones en Siria, si bien matizó que la autorización del uso de las bases se examinará «caso por caso».

Contraataques del ISIS

Sobre el terreno, el Estado Islámico (ISIS) contraatacó ayer en el norte de Siria para intentar bloquear la ofensiva de la alianza kurdo-árabe de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) hacia Raqa, su capital de facto en el país. Ante el avance de las FDS, cuya posición más cercana se encuentra ya a ocho kilómetros de la capital provincial, el ISIS trata de crear frentes de desgaste y, aunque no logra a avanzar, intenta «agotar a sus adversarios especialmente alrededor del aeropuerto de Tabqa», a 55 kilómetros al oeste de Raqa.

La coalición kurdo-árabe conquistó el domingo el aeropuerto militar de Tabqa, pero la ciudad del mismo nombre, a tres kilómetros más al norte, sigue en manos yihadistas.