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ATLETISMO | Diamond League

Usain Bolt vuelve a resplandecer en los cien metros

No luchaba ante los rivales más duros, y un 9.95 no es, ni de lejos, lo que puede llegar a dar Usain Bolt. Pero el jamaicano brilla con luz propia allá donde va, y así lo hizo en la reunión de la Diamond League de Mónaco, en la que además se impuso en la prueba de los 100 metros.

A sus 30 años, las mejores carreras de Bolt ya son historia, más aún cuando llegaba a Mónaco después de tratarse la espalda y de luto, tras la muerte del saltador de altura británico Germain Mason. Y más aún cuando su salida fue discreta.

Pero cuando se puso a correr, demostró que sigue siendo el mejor. Remontó en los últimos metros y volvió a meterse al público monegasco en el bolsillo.

Marcas de consideración

Bolt se llevó portadas y titulares por su carisma y victoria, pero no por su marca, porque de hecho, hubo dos récords del mitin de Mónaco, obra de Caster Semenya y Mariya Lasitskene.

La primera remató con un tiempo de 1:55.27 una prueba femenina de 800 metros rapidísima. La sudafricana debió batirse, porque sus dos mayores rivales, la burundesa Francine Niyonsaba y la estadounidense Ajee Wilson, entraron a menos de medio segundo.

La rusa Lasitskene, en cambio, lo tuvo más fácil en la prueba femenina de salto de altura. Fue la única en franquear los dos metros –de hecho, hubo fiascos como el de la campeona olímpica Ruth Beitia, eliminada en el listón de 1,85–, llegando a los 2,05, un centímetro menos de su récord en la Diamond League, firmado en Laussane hace dos semanas. La rusa estuvo a punto de superar el listón sobre los 2,08 metros, a solo un centímetro del récord mundial.

La sorpresa del día la dio el estadounidense Evan Jager, al vencer en los 3.000 metros obstáculos a los kenianos –entre ellos el nacionalizado norteamericano Stanley Kipkoech Kebenei– con una marca de 8:01.29, mejor marca mundial del año.