Arnaitz GORRITI
BALONCESTO - SASKI BASKONIA

A pesar de ofrecer un buen nivel, la victoria se acaba escurriendo entre los dedos

Los gasteiztarras dominaron el marcador hasta el último cuarto, pero entre la merma física de un tocadoShengelia y el gran final de Shved, Khimki hizo valer su condición de invicto cuando juega como local.

KHIMKI 91

SASKI BASKONIA 90


Saski Baskonia tuvo en sus manos ganar en la cancha de Khimki, pero la escuadra moscovita no se lo dejó. Las claves fueron disponer de cuatro jugadores que superaron la decena de puntos y en especial un Shved que, anotando 14 de sus 20 puntos en el último cuarto, es una garantía. Los gasteiztarras, con todo, completaron un buen partido, sobre todo en la primera mitad, pero el partido se les escurrió entre los dedos.

Otra de las claves de la derrota gasteiztarra ocurrió antes de empezar. Shengelia jugaría, pero mermado por un golpe en la rodilla. Y el georgiano jugó, pero se le vio más lento e incómodo de lo habitual, superado por Gill, obligando de paso a Pedro Martínez a darle más minutos de lo debido a Malmanis.

Con todo, le sentó bien el entrenamiento a este nuevo Baskonia. Poirier, uno de los «descubrimientos» de Pedro Martínez, fue el primer martillo pilón baskonista, continuando a la perfección tras bloqueo y haciendo daño en el rebote. Los gasteiztarras, pese a comenzar cayendo por 8-1, supieron darle la vuelta en muy poco tiempo, en buena medida gracias al daño que le hacían a Khimki en el rebote –lo pagarían tras el receso–, amén de mostrar las carencias defensivas rusas.

Una buena circulación que se notó sobre todo en el segundo cuarto, en el que los de Pedro Martínez enchufaron hasta siete triples. De tal forma, Saski Baskonia llegó al descanso con 40-48 a su favor, después de haber disfrutado de diez puntos. Los rusos se veían muy incómodos, y con la salvedad de Markovic, el resto del Khimki se limitaba a aguantar el chaparrón.

El Baskonia aguantó con un colchón entre cinco y nueve puntos hasta la recta final del tercer cuarto, momento en el que el cansancio empezaba a hacer mella. Un parcial de 10-3 suponía el empate a 61, subsanado con un triple de Huertas justo al final del asalto: 61-64.

Exhibición de Shved

Los gasteiztarras aguantaron hasta el 67-69. Un triple de Shved preludiaba la exhibición anotadora de la estrella rusa, que anotó casi la mitad de los 30 puntos de su equipo. Asimismo, la eliminación de Poirier terminó de marcar la inferioridad del Baskonia en la pintura.

Janning mantuvo a los gasteiztarras hasta el final, pero su rival ató el partido desde la línea de tiros libres. «En la primera parte hemos estado francamente bien, pero en la segunda hemos tenido pérdidas, varias sangrantes. Detalles como el rebote o la defensa del ataque estático han marcado la diferencia; esta competición penaliza los pequeños errores», se lamentaba un Pedro Martínez que pidió «más regularidad» a su equipo.

Panathinaikos asalta El Pireo

Tras varias derrotas, Panathinaikos llegaba al derbi en la cancha contra Olympiacos de bajón, con alguna voz mencionando que el puesto de Xavi Pascual peligraba. No obstante, los «verdes» de Atenas asaltaron El Pireo y se quitaron los fantasmas de encima de un solo plumazo. El triunfo del Pao se empezó a fraguar en el segundo cuarto, con Gist y Rivers marcando el ritmo anotador de un partido duro, pero en paz. Olympiacos reaccionó de la mano de Strelnieks, pero fue el lituano Lekavicius, autor de 9 de sus 14 puntos justo al final, el que decidió el derbi heleno con el 62-70 definitivo. En Bamberg, el Brose Baskets no fue rival para un Fenerbahçe que sesteó tres cuartos. En el último, con un parcial de 11-26, los de Obradovic sellaron el 57-80. Unicaja, por su parte, sufrió más de lo que indicaba el 79-65 final ante el Estrella Roja, tras adelantarse 20-4 de inicio. Con todo, los de Joan Plaza supieron gestionar su renta inicial.A. G.