La muerte infame en Las Indias del alférez Gorriamendi

Si te gusta la literatura de Joseph Conrad y el cine de Sam Peckinpah, esta es tu película. En las novelas del uno y en las películas del otro los personajes están predestinados a sucumbir, a morir matando, porque son vestigios de tiempos pasados en los que los hombres duros combatían cara a cara. La soldada que se adentra en la selva amazónica en “Oro” , al desertar del Imperio de Carlos I entra en una huida hacia adelante por territorio hostil similar a la que en clave de western fronterizo inmortalizó “Grupo salvaje” (1969). Y si pasamos de lo colectivo a lo individual, son claras las reminiscencias del misterioso Kurtz de “El corazón de las tinieblas” en la caracterización de Juan Diego, tal como visionó esa figura militarizada y renegada Francis Ford Coppola en “Apocalypse Now” (1979).
Pero de todos los sangrientos mercenarios que dicen luchar por su rey, independientemente de su procedencia, el que mejor personifica la traición a los códigos de honor a cambio de un botín que, además de la riqueza asociada al preciado metal del título, incluye a las mujeres, tanto a las indígenas como también a la del capitán al mando, es el alférez Gorriamendi. Para hacerse con esta antológica composición actoral Óscar Jaenada se ha inspirado en el tipo de samurai que Toshirô Mifune interpretaba a las ordenes de Akira Kurosawa. Su infame muerte en Las Indias resume a la perfección la locura de unas huestes genocidas que en la primera mitad del siglo XVI se hicieron llamar conquistadores, evangelizando con la espada y la cruz a la población nativa. El indio Mediamano encarnado por el actor boliviano Juan Carlos Aduviri, que sirve de guía a la expedición, no deja de ser un esclavo en toda regla.
Lo siento por quienes esperaban una gesta épica acorde con el presupuesto de ocho millones de euros y la promoción de Atresmedia, ya que Agustín Díaz Yanes ha filmado una escaramuza violenta y enfangada.

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA

Un ertzaina fue jefe de Seguridad de Osakidetza con documentación falsa

Un esquiador de Irun, entre los tres fallecidos por un alud en Panticosa
