Joseba VIVANCO
OSASUNA

Gol de Oier «con rabia, con todo lo que tenía dentro» para mantener vivo al grupo

Apenas el gol del capitán y actuaciones como la de Kike Barja se salvan de un duelo con muchas lagunas y una dinámica que impiden ganar partidos.

Hace una semana Oier Sanjurjo admitía con total naturalidad el error propio que le costó a Osasuna la derrota en tierras oscenses. Sin medias tintas. Un partido ante el ‘gallo’ de la categoría a estas alturas de temporada en el que el de Lizarra fue expulsado por doble amarilla. Tragó sapos y a por el siguiente encuentro, ante otro de los aspirantes al ascenso, el Rayo. Y ahí el capitán se rehizo para darle un punto a los suyos, para poner negro sobre blanco el arreón osasunista nada más volver de vestuarios con un nada optimista 0-1 en el marcador de El Sadar.

Centró desde el lateral un enorme Kike Barja y en el segundo palo apareció, emergió comiéndose literalmente al defensar un Oier que rompió la pelota al fondo de la red de un difícil de batir arquero rayista. Los gestos de rabia del abanderado navarro, sus abrazos eternos con el banquillo, su puño cerrado a la grada, devolvió el orgullo herido a un Osasuna que fue una caricatura en la primera mitad. Un gol de casta.

«El gol lo he celebrado con mucha rabia, sacando todo lo que tenía dentro. No estábamos contentos con el rendimiento de la primera parte y así nos lo ha hecho saber el míster, que nos ha puesto en nuestro sitio merecidamente y en la segunda hemos salido a darle la vuelta. Convencidos de que lo podíamos hacer porque tenemos un grupo excepcional», se mostraba tajante Oier a la finalización del partido. «Nos está costando conectar con la gente», asumió el capitán, sabedor de que goles como el del viernes suman en el camino de unificar juego y afición. Plantilla y seguidores son conscientes de que el equipo tiene lagunas. «Hacemos cosas bien y otras no. No nos está dando para sacar los puntos en casa y tenemos que seguir trabajando, queda mucho. Hoy no nos vamos contentos porque queríamos la victoria por nosotros y la afición. Tenemos que ir a Almería a ganar», reconocía al final Roberto Torres.

Torró ve un «paso adelante»

El propio técnico Diego Martínez, que tampoco profundizó en ese mal arranque de partido y hasta utilizó un par de excusas que sonaron a eso –la baja a última hora de Unai García y la nieve–, asumió que «tenemos que volver a esa dinámica de portería a cero y mejorar en las áreas, ya que eso nos impide dar la sensación de solidez que hemos ofrecido en otros momentos de la Liga».

Ayer, tras la sesión matutina en Tajonar, Lucas Torró prefirió hablar de un «paso adelante» porque hubiera sido «doloroso» perder con un rival directo. Osasuna tiene dos días de descanso y a pensar en el Almería, con Rober Ibánez y Clerc ya listos.