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La situación de la población de Ghuta es aún peor de lo que se pensaba

La ONU ha advertido de que la situación en el enclave de Ghuta Oriental, controlado por los rebeldes sirios y asediado por las fuerzas del presidente Bashar al Assad, podría ser aún «más grave de lo que se pensaba» a tenor de lo visto por el convoy humanitario de Naciones Unidas y la Media Luna Roja que consiguió visitar una de las localidades.

El pasado miércoles el convoy consiguió acceder a Ghuta Oriental por primera vez en 78 días, repartiendo asistencia para 7.200 personas en la localidad de Nashabié. «Aunque damos la bienvenida a este hecho, es absolutamente insuficiente», subrayó el coordinador humanitario de la ONU para Siria, Alí al Zaatari, ya que las personas que se beneficiarán de esta ayuda solo suponen «el 2,6% de las 272.500 que la necesitan».

Lo que el equipo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Unicef y la Organización Mundial de la Salud (OMS) se encontraron fue «una población cansada y exhausta tras largos meses de aislamiento», familias obligadas a sobrevivir «en algunos casos con una única comida al día», y casos de desnutrición aguda severa entre los niños.

«Si Nashabié es una muestra de las comunidades necesitadas, entonces la situación es mucho más grave de lo que se imaginaba», señaló el coordinador humanitario, defendiendo la necesidad de poder acceder a la población necesitada en Siria, «estén donde estén».

Aunque algunos bienes básicos siguen estando disponibles, se están agotando y los precios son altos, mientras que las cestas de ayuda entregadas deberán compartirlas entre cinco familias, «lo cual no será suficiente para apoyarles durante mucho tiempo», subrayó Al Zaatari.