I. IRIONDO
gasteiz
VUELCO EN EL GOBIERNO ESPAñOL

Desalojado lo malo conocido, la incógnita Sánchez es presidente

Elegido ayer por los 180 que desalojaron a Mariano Rajoy de La Moncloa, Pedro Sánchez tomará hoy posesión del cargo de presidente del Gobierno español. Su antecesor, Mariano Rajoy, le deseó suerte, mientras que el portavoz del PP y el presidente de Ciudadanos anunciaban una oposición feroz y sin concesiones desde el primer día.

Mariano Rajoy recibió ayer 180 votos de censura para que evacúe La Moncloa, dejando sitio a Pedro Sánchez. Al entonces todavía presidente del Gobierno le apoyaron 169 diputados y diputadas del PP y de Ciudadanos. Y hubo una abstención, de Ana Oramas, de Coalición Canaria, que el jueves primero había anunciado su voto contra Sánchez, pero rectificó cuando supo que el PNV había decidido sacrificar a Rajoy.

Cuando la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, vieja y buena amiga de Mariano Rajoy, proclamó con voz entrecortada el resultado de la votación, toda la bancada del PSOE se levantó para ovacionar al nuevo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Los diputados y diputadas de Unidos Podemos también celebraron la victoria como si fuera propia, entre gritos de «sí se puede», que algunos miembros del Grupo Socialista siguieron, aunque fuera solo llevando el ritmo con las palmas, como Margarita Robles. Otros levantaban el puño, como en los viejos tiempos.

Mariano Rajoy fue el primero en levantarse de su escaño y cruzar el hemiciclo para saludar a su sucesor, Pedro Sánchez, aunque lo hizo con un apretón de manos rápido y de compromiso, antes de coger el coche oficial y volver por última vez a La Moncloa. Los trabajadores del Grupo Popular le despidieron con aplausos y efusivos gritos de «Viva el presidente» y «Viva España». Cuando salió a la calle recibió gritos y pitos de un grupo de personas concentradas frente al Congreso.

Después de haber pasado toda la tarde del jueves en un restaurante, mientras en las Cortes se debatía una moción de censura contra él, Mariano Rajoy llegó ayer a la sesión cuando iba a cerrarse el turno de palabras y empezarse a votar. Subió a la tribuna de oradores para hablar en pasado de su presidencia y felicitar a Sánchez, a quien dejó un recitado: «Ha sido un honor haber sido presidente del Gobierno y un honor haber dejado una España mejor que la que encontré», deseando acto seguido que su sucesor «pueda decir lo mismo en su día».

Mariano Rajoy cerró su intervención con un «suerte a todos ustedes por el bien de España» que deja abiertas todas las incógnitas sobre su futuro político y personal.

Hernando, en su papel

La mañana comenzó en el Congreso con la intervención laudatoria de la portavoz del PSOE, Margarita Robles, a la que correspondió el candidato Pedro Sánchez.

La cosa fue muy distinta con Rafael Hernando, el vitriólico portavoz del PP, que si habitualmente ya es punzante y ponzoñoso con sus rivales, ayer –herido– salió a la tribuna a no dejar títere con cabeza.

Conminó a Pedro Sánchez a retirar la moción de censura que iba a ganar con los votos de «los viejos amigos de ETA», en referencia a EH Bildu, y de los «golpistas» de Catalunya, por PDeCAT y ERC, y le acusó de buscar la presidencia a cualquier precio porque no acepta sus sucesivas derrotas en las urnas. «¡Qué vergüenza!», concluyó.

Ahondando en ello, llamó «delincuentes» a los políticos exiliados y presos catalanes. A «los populistas de Podemos» les acusó del «cobro de 400.000 euros de la dictadura del señor Maduro». Y Hernando llegó a «la novedad» de que el PSOE esté «dispuesto a recibir» los votos de Bildu. «No sé si va a ser capaz de mirar a las víctimas de ETA. Yo no sería capaz. Nadie, ni Rodríguez Zapatero, fue capaz de aceptar esos votos para ser presidente», aseguró.

Quien el miércoles era «un partido serio» dejó ayer de serlo, por votar contra Rajoy. Dirigiéndose al PNV afirmó que «siempre les consideré personas de palabra. Me equivoqué». Sostuvo que los jeltzales han vuelto a los tiempos de Juan José Ibarretxe. «Me parece, señor Esteban, que por ahí van ustedes por mal camino», le espetó a su portavoz en el Congreso.

Rafael Hernando también tuvo dardos para Ciudadanos, al que calificó de «cooperador necesario» de la moción de censura, aunque sabía que iba a votar en contra de Pedro Sánchez. El PP no perdona a Albert Rivera que tras la sentencia del caso Gürtel anunciara que retiraba su apoyo a Rajoy e iniciara una campaña exigiendo su dimisión. Además, el candidato del PSOE desveló en la primera sesión de la moción oscuros tejemanejes del partido naranja. «Su deslealtad ha allanado el camino al señor Sánchez», le dijo, «porque usted quería elecciones a toda costa y sus maniobras han abierto una crisis de consecuencias inciertas». Olvidaba Hernando que si C’s hubiera querido «elecciones a toda costa», habría podido buscar una excusa –como el apoyo del PNV– para rechazar los PGE.

Rivera, que no tenía turno de palabra en la sesión de ayer, aprovechó las declaraciones ante la prensa para anunciar una dura oposición a Pedro Sánchez, augurándole un mandato muy corto.

Sánchez, conciliador

Sabiendo que tenía la batalla ganada, Pedro Sánchez no quiso enfangarse con Rafael Hernando. Dijo saber que el PP esta «viviendo una situación complicada y difícil», y anticipó su intención de «tender la mano» a este partido para los asuntos de Estado, lo relacionado con la «convivencia constitucional» y lo tenga que ver con la posición española en las instituciones europeas.

El ahora presidente del Ejecutivo español pidió al PP que no vuelva a la «confrontación territorial», sino que sea «tan leal al nuevo Gobierno socialista como ha sido el PSOE, en la oposición, al Gobierno del PP».

Toma de posesión, a las 11.00

Una vez confirmada la victoria de Pedro Sánchez en la moción de censura, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, acudió a primera hora de la tarde de ayer a la Zarzuela para comunicar el resultado de la votación al rey Felipe de Borbón.

El Boletín Oficial del Estado publicará hoy el nombramiento y está pautado que Pedro Sánchez prometa su cargo a las 11 de la mañana. Al acto está previsto que asistan la presidenta del Congreso, Ana Pastor, el del Senado, Pío García-Escudero, así como los del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, y del Tribunal Supremo y Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, entre otras autoridades.

Han comenzado ya las quinielas sobre ministrables, entre los que parece estar bien situado el ex lehendakari y ex presidente del Congreso, Patxi López, aunque en su día compitió con Pedro Sánchez por la Secretaría General del partido.

Entre tanto, Mariano Rajoy tiene que desalojar ya La Moncloa, en un vuelco de su vida absolutamente imprevisible hace poco más de una semana. Habrá que ver cómo afronta el PP su futuro, teniendo además en cuanta que los juicios por corrupción contra su partido no van a cesar. El martes hay reunión de la dirección y quizá se pueda atisbar su futuro.