Iñaki IRIONDO
gasteiz
ALDERDI EGUNA 2018

Ortuzar avisa a Sánchez de que «el tiempo pasa y la paciencia se agota»

El PNV advirtió ayer al Gobierno del PSOE de que tiene que cumplir los acuerdos adoptados en materia presupuestaria y de transferencias. El lehendakari, Iñigo Urkullu, exigió el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika. Después, el presidente del EBB, Andoni Ortuzar, avisó tajante a Pedro Sánchez de que «el tiempo pasa y la paciencia se agota».

El presidente del EBB, Andoni Ortuzar, y el lehendakari de la CAV, Iñigo Urkullu, aprovecharon ayer su discursos en el Alderdi Eguna, para exigir al Gobierno del PSOE que pase «de las musas al teatro», de «las palabras a los hechos», cumpliendo los compromisos presupuestarios y de transferencias, pero también en la cuestión catalana. Y Ortuzar fue especialmente claro al advertir a Pedro Sánchez de que aunque le apoyan para mantenerse tras la moción de censura que echó a Mariano Rajoy de La Moncloa, «ser leales no es ser lelos», por lo que el presidente del EBB avisó de que «el tiempo pasa y la paciencia se agota».

Un gran lazo amarillo, elevado en una torreta junto a la tribuna de autoridades e invitados, presidió las campas de Foronda en las que el PNV volvió a reunir a miles de afiliados y simpatizantes, aunque cada vez se observan más espacios vacíos. Todos los oradores urgieron a la puesta en libertad de los políticos catalanes presos. Hubo varios líderes de partidos catalanes entre los invitados.

El primero en tomar la palabra fue, como es tradición, el representante de EGI, que en esta ocasión fue el parlamentario foral navarro Jokin Castiella (Iruñea, 1987) que apostó por una «Europa moderna» y defendió el cambio en Nafarroa.

Iñigo Urkullu: «Hechos»

Tras el representante de las juventudes, fue el turno del lehendakari de la CAV, Iñigo Urkullu, que defendió el modelo del PNV de hacer las cosas, un modelo basado en «el esfuerzo por construir la nación vasca desde los hechos». «Hemos trabajado sin caer en fantasías, sin mirar alelados a la luna. Sin abandonar nuestros principios e ideales», insistió. «Las palabras son necesarias, pero debemos mirar a los hechos, y a lo hecho. Euskadi avanza con hechos», subrayó el lehendakari.

Urkullu miró en su discurso a Europa, en la que «queremos ser, queremos tener, queremos hacer y queremos decidir como país un proyecto abierto y sin fronteras, de soberanías compartidas». «Somos –dijo– el pueblo vasco de Europa» y pidió su reconocimiento como «realidad nacional».

Después, volvió a abogar por ensanchar el acuerdo para la profundización del autogobierno, pidiendo a cada formación política que diga «qué está dispuesta a aportar para favorecer el entendimiento». Se quejó de que, por contra, «esto es lo que no hacen. Se atrincheran en juegos de palabras, nos plantean líneas rojas o vetos, nos exigen divorcios o unidades inquebrantables».

En cualquier caso, dejó claro que lo primero es conseguir que se cumpla el Estatuto de Gernika en su integridad, que «es la asignatura pendiente del Gobierno español y exigimos que se cumpla».

Ortuzar: «Un partido honesto»

A Urkullu le tomó el relevo en la tribuna de oradores Ortuzar, que se disculpó por no empezar su discurso con un chiste porque «es imposible competir en chistes con la abochornante vida política española». Ya estaba el chiste hecho y aplaudido por la concurrencia.

El presidente del EBB mostró su preocupación por la deriva que está tomando la política en el Estado español, donde «los partidos de la derecha tienen sacadas las navajas y el Gobierno de Pedro Sánchez se está limitando a resistir y hacer anuncios con buenas palabras, pero sin convertirlas en hechos». Por eso le advirtió de que el PNV está demostrando que sabe arrimar el hombro, pero le exigió que cumpla los compromisos adquiridos y que no se le nuble la vista con las encuestas y caiga en la tentación de convocar elecciones. Fue tajante: «El tiempo pasa y la paciencia se agota».

Como corresponde, el presidente del EBB, alabó la labor del PNV en las instituciones que gobierna (sin ninguna mención a sus socios del PSE), mientras que calificó a la oposición de «conjunto vacío», que frente al buen hacer de su partido en los gobiernos solo sabe «agitar dos fantasmas», «las supuestas dos almas del PNV» y las «supuestas corruptelas del PNV».

La primera la desmintió diciendo que en el acto se veía que el partido estaba unido. La segunda con la afirmación tajante de que «el PNV es un partido honesto». Admitió que «no somos perfectos, porque somos humanos» y que puede ser que «pueda haber alguien que no tenga conductas adecuadas, pero se le aparta. Así ha sido en el pasado y así será en el futuro».

Ortuzar defendió las bases del Nuevo Estatus «legítimas y democráticas» acordadas con EH Bildu. Apostó también por ampliar el acuerdo, pero pidió a quienes están fuera de él que presenten sus propuestas, que se muevan. «Igual que se dice que la tierra para el que la trabaja, el acuerdo para quienes lo trabajan», manifestó en su intervención.