Antonio ÁLVAREZ-SOLÍS
Periodista

Nos va creciendo otro rey

Hace años mi gran y admirado amigo César Manrique, que hizo de Lanzarote una hermosa obra de arte, me enseñó La Mareta, una casa palacio que edificó el rey Hussein de Jordania para alojar el sueño oriental que él vivió siempre con una de las mujeres más bellas que puso el Creador en el mundo.

El rey jordano jamás estuvo en esa casa y acabó regalándola a la familia real española, cuyo monarca actual la ha destinado no solo a su uso personal sino que la convirtió en alojamiento de grandes personalidades mundiales. Es, pues, una residencia real, que ahora alojará las vacaciones de fin de año del Sr. Sánchez. Antes ya la usó otro socialista, el Sr. Zapatero.

He contado esta pequeña historia porque resulta escandaloso el monarquismo de los socialistas, sobre todo de los españoles. ¡Qué afición a los palacios y a los grandes viajes a fin de hacerse las fotografías correspondientes, que yo estimo que quieren expresar en la historia una voluntad secreta de ser reyes! El rey Sánchez.

Quizá el año que viene habrá ascendido a Rey Mago y presida el nacimiento de Dios. Lo malo es que habrá que gastar un dineral en convertir el establo en una joya de la arquitectura. Y habrá que buscar un buen destino para el asno y el buey.