21/07/2019

El Tourmalet confirma a Pinot y Alaphilippe como candidatos

Los dos franceses fueron los más fuertes en la meta en un puerto mítico que hizo la selección sin necesidad de ningún ataque entre los favoritos. Mikel Landa, sexto, aguantó con los mejores hasta el final y Geraint Thomas perdió 36 segundos, aunque sigue segundo.

Joseba ITURRIA|LA MONGIE
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Thibaut Pinot y Julian Alaphilippe confirmaron ayer en el final del Tourmalet que son los dos corredores más fuertes por el momento en el Tour en una etapa en la que no fueron necesarios los ataques para que uno a uno cedieran la mayor parte de los corredores llamados a disputar la clasificación general. Mikel Landa aguantó con los mejores hasta la dura rampa final y acabó sexto una jornada que Movistar endureció hasta que Nairo Quintana no pudo seguir el ritmo de los favoritos.

El Tourmalet vino a ratificar las fortalezas y debilidades que había dejado entrever la carrera. Alaphilippe y Pinot fueron los más fuertes en la dura etapa de Saint Ètienne, estuvieron con Thomas en La Planche des Belles Filles y también en la crono de Pau y ayer volvieron a superar a sus rivales. Junto a ellos destacó el Jumbo-Visma, que fue capaz de colocar a De Plus y Bennett junto a todos los líderes que aguantaban en los dos últimos kilómetros del Tourmalet, y trabajaron para consolidar las opciones de Kruijswijk, tercero en la etapa y en la general.

Por contra Ineos confirmó, como ya dejó entrever en La Planche des Belles Filles, que no está al nivel de otros años. Ni el equipo ni el ganador del año pasado, porque Geraint Thomas cedió en el último kilómetro y perdió 36 segundos, con las bonificaciones, con Alaphilippe y aun así fue uno de los que mejor salvó la jornada. Fuglsang perdió 53 segundos, Porte 2:05, Mas 2:54, Quintana 3:24, Adam Yates 6:42 y Bardet 20:19. Aunque queda la dura etapa de hoy y los Alpes, el Tourmalet hizo una selección tal que Thomas, segundo, queda a más de dos minutos en la general y solo hay siete corredores en menos de cinco.

Un ritmo muy alto

La etapa se corrió a un gran ritmo desde la salida y se formó una escapada de diecisiete corredores con Nibali y Mohoric (Bahrain), Peter Sagan (Bora), Vuillermoz (Ag2r), Ladagnous (Groupama), Verona (Movistar), Luis León Sánchez (Astana), Wellens (Lotto), Kamna (Sunweb), Haller y Zakarin (Katusha), Henao (UAE), Gesbert (Arkéa), Guillaume Martin (Wanty) y Sicard, Taaramae y Calmejane (Total).

Wellens, Nibali y Gesbert se marcharon por delante en el alto del Soulor para coronar con 1:40 a un grupo tirado por Movistar. El pelotón no dejó a la fuga más de tres minutos con el trabajo de Deceuninck y Groupama hasta que el equipo navarro endureció el final del Soulor con Marc Soler y Amador y no dejó de trabajar hasta el Tourmalet, donde Romain Sicard realizó en cabeza los primeros kilómetros de ascensión.

El catalán y el costarricense no dejaron de tirar hasta que el primero tuvo que pararse cuando Nairo Quintana se quedó del primer grupo a falta de diez kilómetros. Entonces cogió la cabeza del pelotón el Ineos, pero la selección definitiva la protagonizaron David Gaudu, que realizo un gran trabajo para Pinot, y el Jumbo-Visma, que redujo el grupo a un sexteto formado por Pinot, Alaphilippe, Kruijswijk, Bernal, Buchmann y Landa.

El alavés no tuvo las fuerzas para cumplir su sueño de ganar su primera etapa en el Tour en una cima mítica repleta de aficionados vascos. Sí pareció tenerlas Alaphilippe, que no quiso salir a la rueda de Pinot en los últimos metros, como tampoco lo hizo el día que recuperó el amarillo y se conformó con entrar detrás suyo. Sin serlo, Ala-philippe fue el gran vencedor del Tourmalet. Muchos esperaban que fallara, y no solo no lo hizo, además reforzó su liderato.

4.700 metros de desnivel para cerrar los Pirineos

El menú pirenaico termina hoy con su etapa más dura, con 4.700 metros de desnivel en los 185 kilómetros que separan la salida en Limoux y la meta en el final en alto en Prat d’Albis. La etapa presenta cuatro puertos puntuables. En el 60 se corona el col de Montségur (2ª, 6,8 kms. al 6%) y en los 65 últimos se pasarán tres puertos de Primera. Primero se sube el Port de Lers (1ª, 11,4 kms. al 7%) y a falta de 38 el Mur de Péguère (1ª, 9,3 kms. al 7,9%), con tres kilómetros finales muy duros en los que la media supera el 12%. El antepenúltimo tiene un 13%, el penúltimo el 12,6 y el último el 11%.

La meta estará situada en la subida desde Foix al Prat d’Albis (1ª, 11,8 kms. al 6,9%), en el que la mayor dureza estará entre el kilómetro 3 y el 6, con uno al 10,5% y otro al 11%. Los últimos cuatro kilómetros no superan el 7% de media y el más suave es el último al 3%. Es un puerto menos duro que el Tourmalet, pero la acumulación de esfuerzos puede provocar diferencias importantes. J.I.

MOVISTAR


El equipo navarro asumió el mando del pelotón en el ascenso del Soulor e imprimió un fuerte ritmo que no detuvo hasta que a diez de meta se quedó descolgado Nairo Quintana, que perdió 3:24 y vio como Valverde y Mikel Landa le adelantaban en la general.