17/08/2019

Aizoain: Defensa impone otro centro de maniobras pese a los riesgos

Defensa construye en el cuartel navarro de Aizoain un nuevo edificio para maniobras que ha suscitado petición de explicaciones del ayuntamiento, ahora gobernado por Navarra Suma. Lo hace sin autorización municipal, amparándose en «interés para la Defensa nacional». El campo de tiro ha provocado varios incendios en Ezkaba.

Ramón SOLA|IRUÑEA
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El campo de tiro del Ejército español en Aizoain, a las afueras de Iruñea, fue motivo de intensa polémica sobre todo en los primeros años de este siglo, cuando se produjeron varios incendios en el monte Ezkaba (está en su falda) a causa de las maniobras. El más conocido y devastador fue el del año 2000, provocado por el lanzamiento de un bote de humo.

La actividad militar en la zona se redujo a causa de ello, pero sin llegar a eliminarse. La polémica rebrota ahora con la decisión del Ministerio de Defensa de levantar un nuevo edificio de maniobras de tres alturas. Lo hace, además, sin aval municipal, amparándose en un cuestionable procedimiento extraordinario que alude al «interés para la Defensa nacional».

El Ayuntamiento de Berriobeiti ha expresado su preocupación por este hecho, incluso después de que en junio la Alcaldía pasara a manos de Navarra Suma, tomando el relevo a una lista independiente respaldada por grupos de izquierda como EH Bildu. Así, esta semana el alcalde, Raúl Julio Bator, ha visitado las obras acompañado de la secretaria y el arquitecto municipal, recibiendo algunas explicaciones de los responsables del cuartel y el director de la obra, que se está dirigiendo desde la Comandancia de Zaragoza.

Desde Berriobeiti se reclama la justificación de esa obra y se quiere saber para qué servirá exactamente el edificio. EH Bildu añade que debería conllevar una Declaración de Impacto Ambiental que no existe.

El edificio se adentra más aún que el cuartel en la falda del monte Ezkaba, un dato que no es baladí, porque las maniobras militares en la zona ya han producido varios incendios, especialmente en los años del cambio de siglo.

Maniobras y consecuencias

En realidad, el campo de tiro está operativo desde 1914, por lo que seguramente ya deparó otros incidentes difíciles de documentar. El cuartel que lo acoge ahora se levantó en 1965.

El incendio más grave se produjo en agosto del año 2000 y se desencadenó en un momento en que los soldados estaban realizando maniobras, a consecuencia de bote de humo. Calcinó 100 hectáreas de este monte, el más relevante del área de Iruñea y conocido históricamente por otra instalación militar: la que, en su cima y no en la base, encerró a miles de presos del franquismo dando pie a la trágica fuga de 1938.

Fue el peor incendio producido en Nafarroa aquel año. A consecuencia, el Parlamento navarro reclamó el fin de las maniobras militares en la zona, con el único voto en contra de UPN, y el Gobierno navarro impuso posteriormente una sanción económica al Ejército por la imprudencia que suponía haber realizado aquellos ejercicios con proyectiles que podían quemar el monte en un día de altas temperaturas.

Además de los posicionamientos institucionales, se movilizaron organizaciones ecologistas como Greenpeace, que incluyó Aizoain en la lista de cuarteles estatales en que las maniobras militares debían prohibirse, especialmente en verano, por el riesgo de incendios. Y recordó que Ezkaba está declarado Área Recreativa Natural, como «pulmón verde» de Iruñea.

El Ejército, consciente

Pese a todos estos antecedentes, el campo de tiro, que se ubica a apenas 250 metros de las viviendas, no ha dejado de estar operativo. Lo emplean tanto militares españoles como guardias civiles, policías españoles y también agentes forales.

A modo de ejemplo, la página del Regimiento de Infantería América 66 de Cazadores de Montaña, que ocupa las instalaciones, informó en diciembre pasado de que, tanto en Ezkaba como en Jurramendi, «componentes de las Task Force han realizado instrucción de patrullas a pie y en vehículo, así como controles de zona, de punto sensible y ejercicios de tiro».

Una delegación parlamentaria ya cursó una visita al cuartel en 2012, a iniciativa de NaBai, al tener constancia de obras en el campo de tiro. El teniente coronel Julio Fernández alegó entonces que se hacía para «mejorar la seguridad, reducir la emisión de ruidos, aminorar el riesgo de incendios y mitigar el impacto ambiental», lo que deja claro que el Ejército es plenamente consciente del peligro para el medio ambiente y la salud pública de esas maniobras.

En ese 2012 había unos 500 efectivos militares instalados en el acuartelamiento, que no ha dejado de generar noticias durante estas últimas décadas: desde el guardia civil que quedó en coma al recibir un disparo en la cabeza de un practicante de tiro olímpico en 1998, al atentado fallido de ETA con granada en 2003 o los símbolos franquistas revelados en el recinto en 2015.

El Regimiento América 66 ha alardeado siempre de su ubicación en Nafarroa. En su web se puede leer: «Basados en Aizoain (Berrioplano), a escasos kilómetros de Pamplona, contamos con el mejor campo de instrucción: los valles y cumbres del Pirineo navarro y aragonés. Escenario idóneo para poner a prueba el valor y la decisión del soldado y la preparación de las unidades. Junto al empleo de técnicas y materiales específicos para la vida, movimiento y combate en terrenos de montaña y climas fríos, la actividad de los cazadores de montaña exige un espíritu especial, hecho de sobriedad, austeridad y espíritu de sacrificio».

Nada que ver con cómo se contempla a ese regimiento desde Nafarroa. La exposición celebrada en la Ciudadela de Iruñea en 2014 con impulso del Ayuntamiento y el Gobierno navarro, ambos entonces en manos de UPN, suscitó un gran rechazo popular (miles de firmas ante el Defensor del Pueblo) e incluso institucional (la mayoría del Consistorio iruindarra se posicionó en contra). Entre otras cosas, se remarcaba que el Regimiento América 66 tuvo una participación destacada en el golpe franquista como «brazo armado» del general Mola.

«IDÓNEO»


El Regimiento América 66 acantonado en Aizoain resalta el valor de esa ubicación. «Es el mejor campo de instrucción», dice, por la cercanía del Pirineo y por permitirles curtir «un espíritu especial, hecho de sobriedad, austeridad y espíritu de sacrificio».