Laterales desbocados
Nacho Vidal y Pervis Estupiñán destacaron en un partido marcado por la intensidad y generosidad de todos los jugadores.

Osasuna mantiene viva su comunión con El Sadar y con su alma, que son los aficionados rojillos. El domingo no solo fue importante que ganara al Valencia –más de ocho años sin hacerlo en casa– y que sumara los tres puntos, sino también cómo lo hizo. Funcionó al unísono, como un verdadero equipo y supo superar la adversidad de recibir primero un gol en contra. Sus jugadores dieron un ejemplo de intensidad en cada jugada y de solidaridad con los compañeros. Empezaron bien el partido, cometieron un error defensivo –fueron muy pocos– y, cuando se podía temer cierto desconcierto en el juego, volvieron a la carga: primero para empatar, luego para ponerse por delante y, finalmente, para llegar a los últimos 10 minutos sin agonías. Jagoba Arrasate consiguió que ninguna de las piezas de la orquesta desafinara.
También hay que reconocer que la expulsión del valencianista Rodrigo a la media hora de partido facilitó el trabajo del equipo navarro.
En ese trabajo coral de todos los que saltaron al campo destacó especialmente el rendimiento de los dos laterales, Nacho Vidal por la derecha y Pervis Josué Estupiñán, por la izquierda. En el caso del alicantino dio una lección de contundencia a la hora de defender y de ambición para llegar al área rival. Le faltó acertar con alguna del par de ocasiones que tuvo. Quien sí lo hizo fue su compañero ecuatoriano, desde la otra banda quien, tras otra exhibición de fuerza a los largo de todo su carril, terminó con la suficiente frescura como para soltar un balonazo ante el que nada pudo hacer el portero Doménech. A veces resulta impulsivo o despistado, pero sus prestaciones son muy grandes y a sus 21 años tiene margen de mejora.
Ayer, precisamente, compareció Vidal en Tajonar, exvalencianista que reconoció que tenía «ganas de jugar este partido. Todo salió bien y no puedo pedir más» y añadió que «la gente que me aprecia está contenta por mi partido». De su actuación recordó que estuvo «cerca de meter gol. Soy un lateral al que le gusta incorporarse y creo que si sigo puede llegar en cualquier momento, sin perder de vista que soy lateral».
Insistió en que se ve como un jugador que «intenta aportar arriba y sorprender por fuera», y remarcó que a Arrasate «le gusta» que tanto Pervis como él aparezcan por «fuera sorprendiendo desde atrás». En cuanto al rendimiento del equipo, Vidal manifestó que salieron «a ganar desde el primer minuto de partido», que supieron «interpretar» el partido y que «los tres goles vinieron desde fuera».
Para el alicantino «hacer 30 tiros a puerta es complicado y lo debemos valorar, pero también hay que aprender de los errores y, a partir de ahí, ir creciendo».
Vuelve Roncaglia
Por otra parte, el defensa Facundo Roncaglia volvió a entrenar ayer con el grupo. El argentino sufrió una lesión muscular de grado 1 en el bíceps femoral de la pierna izquierda durante el encuentro frente al Granada, por lo que fue baja ante el Valencia. Ayer completó la sesión junto al resto de la plantilla, al igual que Unai García.
Rober Ibáñez, quien se sometió por la mañana a una resonancia, que según el club fue «bien», se retiró del entrenamiento por notar pequeñas molestias fruto de la reciente lesión. Raúl Navas no pudo entre- nar debido a una sobrecarga en la rodilla, al igual que Adrián, quien hoy se someterá a pruebas médicas por unas molestias en el abductor de la pierna derecha, motivo por el que contra el Valencia fue sustituido.

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