GARA
argel

Fallece Gaid Salah, líder del Ejército que ha tutelado la Argelia pos-Bouteflika

La muerte del general Ahmed Gaid Salah, cara visible del Ejército argelino que ha ejercido de hecho el poder desde la renuncia de Abdelaziz Bouteflika y garante de la continuidad del régimen, abre un interrogante sobre este, mientras las protestas lo siguen cuestionando.

El general Ahmed Gaid Salah, jefe del estado mayor de las Fuerzas Armadas de Argelia y hombre fuerte que ha tutelado la Argelia pos-Bouteflika, murió ayer víctima de una crisis cardíaca. Gaid Salah era la cara visible del Ejército que ha ejercido de hecho el poder desde la renuncia del presidente Abdelaziz Buteflika, lo que abre ahora grandes interrogantes sobre el futuro de un país en una grave crisis social y con sus líderes fuertemente cuestionados.

El presidente, Abdelmadjid Teboune, elegido jefe de Estado el pasado 12 de diciembre, nombró al general Said Chengriha, comandante del Ejército, jefe interino del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.

La influencia de Chengriha en la presidencia de Teboune es una de las interrogantes en un régimen que trata de mantener su fachada civil.

El nuevo jefe militar cuenta con un perfil similar al de Gaid Salah, e incluso proceden de la misma comunidad chaoui

Ahmed Gaid Salah fue miembro del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que combatió el colonialismo francés.

Fue nombrado jefe de Estado mayor de las Fuerzas Armadas en 2004 por el presidente Bouteflika y batió el récord de permanencia en ese puesto. Pese a la fidelidad al expresidente, el pasado mes de abril obtuvo su renuncia ara intentar calmar el movimiento de protesta (Hirak) desencadenado por el anuncio de Bouteflika de buscar un quinto mandato presidencial. Pero rápidamente los manifestantes rechazaron su figura –junto a la del jefe de Estado interino, Abdelkader Bensalah– como garante del sistema que dirige Argelia desde 1962 y que el Hirak quiere desmantelar.

Durante los últimos meses había lanzado una campaña de purgas de militares de alto rango, políticos, empresarios y periodistas afines al clan Bouteflika con la intención de ofrecer una apariencia de cambio al régimen y calmar las protestas. Gaid Salah hizo todo lo necesario para que se celebraran las elecciones presidenciales de diciembre para elegir al sucesor de Bouteflika, a pesar de la tenaz oposición de Hirak que consideraba las votaciones una maniobra del sistema para regenerarse.

Tebboune fue elegido con un 54% de los sufragios en la consulta con la menor participación en la historia del país. Para el Hirak supone la continuidad de otro hombre del aparato del poder.