El Artium repasa el arte vasco surgido entre los años 1977 y 2002
La exposición «Zeru bat, hamaika bide» vincula prácticas artísticas, manifestaciones culturales y procesos históricos en un período de 25 años caracterizado por grandes hitos políticos, sociales y culturales. La muestra tiene como núcleo la Colección del Museo Artium, aunque en ella participan además piezas pertenecientes a depósitos de obras y colecciones públicas. Plantea una narrativa construcción que evolucionará con la rotación de obras.

El Museo Artium de Gasteiz acoge la exposición “Zeru bat, hamaika bide. Prácticas artísticas en el País Vasco entre 1977-2002” en el que se repasa la producción de los autores vascos en esos años.
La muestra, cuyo núcleo lo componen los fondos de la colección del Artium, arranca en 1977, año que comienza un periodo de grandes hitos políticos, sociales y culturales y continúa durante algo de más de dos décadas, hasta 2002, cuando se abrió el museo.
La exposición vincula prácticas artísticas, manifestaciones culturales y procesos históricos, para abordar, entre otras cuestiones, los procesos de institucionalización que tienen lugar en ese periodo, la participación de artistas en la configuración de las políticas culturales, los cruces entre prácticas artísticas y movimientos sociales, la toma de conciencia feminista, o las tensiones entre lo local y lo global en los debates del arte que afloraron al final del siglo XX.
“Zeru bat, hamaika bide” se plantea como una narrativa abierta, inclusiva y en continua construcción que reúne más de un centenar de obras de arte, documentos y materiales de archivo en las salas del Museo, trazando un recorrido por la pluralidad de manifestaciones surgidas en el cuarto de siglo que abarca el proyecto.
En su carácter abierto, la exposición prevé la rotación de obras de los fondos y la apertura periódica de distintos casos de estudio con el fin de ampliar y dinamizar el análisis del período histórico al que hace referencia. En ese sentido, “Zeru bat, hamaika bide” integra en su apertura, por un lado, los resultados de una investigación dirigida por la historiadora Garazi Ansa en torno al movimiento feminista entre las décadas de los setenta y los noventa y sus vinculaciones con las artistas de ese mismo período.
La muestra habla de la práctica del arte en el contexto del momento en que se realiza. Por ello, rescata también para la memoria hitos significativos en el ámbito de la cultura y el arte, como la apertura de centros de arte (Arteleku), salas de exposiciones (Amárica, Rekalde, Koldo Mitxelena) y galerías comerciales (Trayecto); la reivindicación vasca en la Bienal de Venecia de 1976; la aparición de revistas como “Pott”, “Oh! Euzkadi”, “Euskadi Sioux”, “Araba Saudita” o “Globo Rojo”; o la realización de algunas acciones artísticas de amplia repercusión (“Carrying” , de Pepe Espaliú).
La obra de Gema Intxausti
Esta exposición coincidirá con otra que recopila trabajos de los últimos 20 años de Gema Intxausti, galardonada en tres ocasiones con el premio Gure Artea del Gobierno de Lakua, llamada “Entre la multitud, observando el arresto”.
Esta segunda muestra «pasa de puntillas» por la primera fase de la autora, en la que se volcó en la escultura, y se centra en trabajos realizados por la gernikarra en las dos últimas décadas, muy influenciados por el cine y con predominio del dibujo, la fotografía y el texto.
El título de la exposición proviene de la serie de dibujos que componen “Unframed Jane” (2015-2019), una de las obras que podrán verse en Gasteiz, en la que la artista, tras elaborar un listado de las apariciones de Alfred Hitchcock en sus películas, convierte esos cameos en un texto que la artista dibuja sobre papel en dos idiomas (inglés y español) y en dos colores (rojo y negro).

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