Mikel AGINAGALDE
ORERETA
Entrevue
JAVI ARENAZA
SINDIKATO TABERNA (ORERETA)

«Tenemos miedo a que vuelvan a reducir aforos y tengamos que volver a situaciones ya pasadas»

Rebrote. Es la palabra maldita, sobre todo para el sector de la hostelería, que empezaba a mirar al futuro con optimismo pero que ve cada vez más cerca la amenaza de volver a situaciones anteriores. Lo saben muy bien en municipios como Ordizia, donde han vuelto las restricciones de aforos y horarios. Esta localidad debería estar celebrando sus fiestas, al igual que Orereta, Villabona, Astigarraga, Soraluze, Algorta... pero en todas ellas, comerciantes y hosteleros se dan por satisfechos si el verano termina sin sobresaltos.

Después de un largo periodo de cierre forzado, reabrieron el bar el pasado 5 de junio. ¿Cómo está siendo la vuelta a la «nueva normalidad»?

Desde un inicio tuvimos que hacer un ERTE a todos los empleados, y obviamente, tomar todas las medidas que se nos exigían desde los organismos públicos para poder poner de nuevo en funcionamiento el bar. Así por ejemplo, tuvimos que negociar con el Ayuntamiento la ampliación del espacio de terraza y la cantidad de mesas disponibles, ya que de lo contrario sería especialmente complicado poder hacer rentable el negocio. En ese sentido, la terraza ha sido esencial para poder seguir adelante con nuestra labor.

El verano suele ser, habitualmente, la mejor fecha para el sector de la hostelería, principalmente por el aumento del turismo y por las fiestas de los pueblos. ¿Cómo afrontan la actual época estival sin esos dos factores tan importantes?

Sinceramente, creo que va a ser peor el invierno que el verano. El mayor problema va a ser el momento en que, debido al mal tiempo, no podamos utilizar la terraza y tengamos que hacer todo el trabajo dentro del mismo establecimiento. Viendo cómo se están sucediendo los acontecimientos, tenemos mucho miedo a que vuelvan a reducir los aforos y tengamos que volver a situaciones ya pasadas. Eso sería catastrófico no solo para nosotros sino para todo el sector.

Después del confinamiento, la desescalada, el miedo a los rebrotes… ¿Han notado que la gente tiene ganas de salir a las terrazas y disfrutar de ellas?

Los que más se acercan a nuestro bar y terraza son sobre todo jóvenes que vienen con ganas de reunirse con sus amigos; además, son estos últimos los que más tiempo suelen estar consumiendo en nuestro establecimiento. En cambio, las personas de más edad son las que, por miedo al contagio o por algún otro motivo, acuden con menos frecuencia a tomar algo. A medida que la gente vaya perdiendo el miedo, pensamos que empezarán a acercarse más amenudo a nuestro bar.

En los meses venideros ¿tienen previsto llevar a cabo alguna iniciativa de cara a atraer más clientes al bar Sindikato?

En un principio no tenemos intención de hacer ningún acto especial. Desde la asociación de hosteleros del pueblo hemos decidido que, por el momento, no queremos que se creen grandes aglomeraciones en nuestros locales y aledaños, y estamos haciendo lo posible para que eso no ocurra. Estamos en contacto con el Ayuntamiento, y en base a decisiones conjuntas, iremos tomando las decisiones oportunas a ese respecto.