DE NO TENER EQUIPO A VERSE CON LOS WORLD TOUR

Aner Arozena (Zumarraga, 2001) fue anunciado como stagiaire la semana pasada por el Massi Vivo para correr con profesionales cuando ningún equipo vasco amateur le había dado la oportunidad en su debut como sub’23. Apenas ha acabado dos carreras con el Lasarg-Ciclismo Riojano, pero su fichaje por este equipo le ha permitido ser elegido junto a Pablo Ara para completar el Massi-Vivo en las pruebas que pueda disputar este año y sueña con correr la clásica de Ordizia junto a los World Tour ya confirmados de Movistar y Bahrain.
Le ayudó a encontrar equipo Aitor Chico, el director de Arozena desde que entró con nueve años en la escuela del Goierri-Urretxu-Zumarraga. Corrió con él hasta acabar la etapa junior con un décimo puesto en una carrera y un 22º en la Vuelta a Gipuzkoa como actuaciones más destacadas. No tenía un gran palmarés que presentar a los equipos, pero sí toda la ilusión por competir: «No tenía equipo, pero quería seguir corriendo porque me gustaba y quería probar en la nueva categoría. Aitor Chico me dio la oportunidad de correr como independiente, pero en octubre-noviembre me ayudó a conseguir un equipo con el Ciclismo Riojano».
Como muchos chavales en el pelotón amateur, acabar carreras ha sido su gran objetivo en su debut hasta el confinamiento y lo consiguió en sus dos primeras pruebas de Zumaia y Ereño, la más dura, en la que fue el único de su equipo que llegó a la meta. No pudo acabar en la tercera prueba en su pueblo, en Urretxu, porque «estaba nervioso y a falta de 20 kilómetros iba muy mal por los nervios. Tras acabar el fin de semana anterior las dos pruebas, en Urretxu no pude. Después del confinamiento corrimos en Villatuerta, hice 90 kilómetros con 38 grados y no pudo venir el director, no sacamos coche de equipo y fue un desastre de carrera. No iba mal de fuerzas, pero pasé 45 minutos sin que me dieran agua y no pude seguir».
Ser el mejor de su equipo llevó a su director Félix Vega a proponerle al representante donostiarra Unai Erentxun para que probara con profesionales como stagiaire con el Massi Vivo: «Parte de su plantilla es paraguaya y con el coronavirus no podían traerlos desde América. Necesitaban corredores para completar el equipo y mi director Félix Vega le habló a Unai Erentxun de mí para que fuera yo. Así surgió. Me dijeron al principio para correr en Getxo y estaba superilusionado, pero al final el equipo no fue porque hubo algún contagio y a los dos días me confirmaron que me cogían hasta final de año a prueba. No lo creía, estaba contento».
Pendiente de conocer el calendario
El Massi Vivo es un equipo continental con licencia paraguaya formado en el valle de Aran en el que años atrás corrió Oskar Malatsetxebarria, que también probó como stagiaire en 2017. Es un equipo con poco calendario y presupuesto, que aún no ha corrido esta complicada temporada, pero Arozena espera hacerlo a partir de septiembre: «Me han dicho que vamos a hacer una concentración en la que nos van a dar la ropa y la bicicleta y pasaremos las PCR para empezar a correr en Bélgica y en Portugal. También se ha confirmado que el equipo participará en Ordizia. No sé si iré yo, pero me haría mucha ilusión. Son las carreteras en las que me entreno y las conozco muy bien».
Todo lo que pueda correr con el Massi le ayudará a completar una temporada difícil ante la suspensión de las carreras: «Para los sub’23 el calendario está fatal. Aunque esté de stagiaire sigo siendo corredor del Ciclismo Riojano. Si hay carreras de aficionados seguiré corriendo si no me coincide con el Massi Vivo, pero no hay mucho calendario para los amateur. Por eso estoy agradecido de que me hayan dado esta oportunidad, aunque haga cien kilómetros. Me quedo con eso, es una experiencia que me servirá para aprender. Soy de primer año y lo que pueda correr con profesionales suma para aplicarlo en las carreras sub’23 en el futuro».
una sola carrera del calendario vasco desde el confinamiento
La llamada del Massi a Aner Arozena le ha llenado de ilusión ante la falta de carreras para los sub’23 vascos, que solo han podido disputar en Euskal Herria la prueba de Villatuerta del 25 de julio desde el final del confinamiento a pesar de que agosto es un mes con mucho calendario. Las que mejor han salvado la temporada han sido las chicas, que además de las dos clásicas navarras y la de Durango han tenido pruebas del Euskaldun en Galar, Sopela, Segura y Larrabasterra con Sandra Alonso como dominadora.
Las únicas carreras que quedan en el calendario vasco amateur sin ser suspendidas por el momento son las de Altsasu del Euskaldun el 6 de septiembre, la de Baranbio el 12, la de Segura el 13, la de Oñati el 19, la de Lazkao el 26 y la de Berriatua el 4 de octubre, pero no sería de extrañar que cuando se acerquen esas fechas aumente la relación de pruebas suspendidas por el coronavirus.J.I.

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