Ramón SOLA
DENUNCIA DE ESPIONAJE POLÍTICO

Nadie en el Gobierno español aclara si han ordenado espiar con Pegasus

El «caso Pegasus» provocó ayer hasta siete preguntas en el Pleno del Congreso, y mientras el presidente, Pedro Sánchez, optó por intentar calmar aguas y ganar tiempo, la ministra Margarita Robles, cada vez más señalada, insistió en desmentidos, argucias y defensa del CNI. Ninguno de los intervinientes aclaró si este Gobierno es responsable.

En un Pleno marcado inevitablemente por el caso de espionaje masivo a través del sistema Pegasus, el Gobierno español abrió con buenas palabras la batería de preguntas lanzada por diferentes grupos del Congreso (hasta siete, que fueron desde Vox a EH Bildu). El presidente, Pedro Sánchez, se alejó del tono ambiguo y hasta desafiante usado por la ministra Margarita Robles la víspera en el Senado para afirmar que «tenemos voluntad de esclarecer los hechos y hacerlo con transparencia, objetividad y rendición de cuentas».

Ante un primer interrogante formulada por Gabriel Rufián, Sánchez argumentó que «transparencia es haber abierto un control interno en el CNI. Habrá un examen del Defensor del Pueblo; pocos precedentes existen de ello en otras democracias. Ayer se anunció que se desbloqueará la comisión de gastos secretos. Y estamos dispuestos a desclasificar papeles si así se requiere por parte de la Justicia».

El mandatario, no respondió, eso sí, a la «única pregunta» que quería trasladarle el diputado de ERC: si este Gobierno ha sido el que ha ordenado espiar al independentismo. «Porque si lo han hecho es terriblemente grave, pero si no lo han ordenado es aún más terriblemente grave –expuso–. Es lo que pasa cuando no se limpian las cloacas; que se llenan de ratas». Los indicios apuntan a que el CNI ha practicado este espionaje desde la época de Mariano Rajoy; Pegasus habría sido adquirido por el servicio de Inteligencia en 2016.

Iñarritu: «Están tardando»

Aclarar la responsabilidad del Gobierno actual fue el afán también de Jon Iñarritu, representante de EH Bildu y uno de los políticos que ha sido objeto de espionaje con el sistema israelí y que interpeló al ministro de Presidencia, Félix Bolaños, pero este respondió con evasivas.

El diputado independentista le hizo ver que este asunto genera una doble crisis y que incluso pone en riesgo la gobernabilidad, porque «es el mayor escándalo político de las últimas décadas» y consideró insuficientes las iniciativas anunciadas desde el Ejecutivo Sánchez. «Mire, nosotros no queremos que este Gobierno se vaya a pique y venga la ultraderecha, no, pero están tardando en tomar medidas contundentes y que esto no le vuelva a ocurrir a nadie, porque es incompatible ser una democracia y que se espíe a la oposición», expuso tajante Iñarritu.

Ante ello, Bolaños intentó rebajar la polémica, en la línea de Sánchez, pero sin responder a la cuestión de la autoría: «Me parece importante que vayamos a colaborar con la Justicia desclasificando información», se defendió, añadiendo que «ustedes van a poder comprobar todo en la comisión». «Como Gobierno comprendemos perfectamente a las personas que se han visto afectadas por esa información, pero no prejuzguemos, vamos a esclarecerlo. La apuesta del Gobierno es por el diálogo. Y es un Gobierno que merece continuar», sostuvo a este respecto.

Mirian Nogueras (JxCat) interpeló a la ministra Margarita Robles, que estuvo bastante más esquiva, en un claro reparto de papeles con Sánchez. «Ustedes no quieren una comisión de investigación porque esta es solo la punta del iceberg. ¿Ya saben cuántas personas más han sido espiadas?», le espetó la diputada catalana, ante lo que la titular de Defensa se limitó a decir que no hay pruebas y que los «trabajadores del CNI» merecen «respeto». «Me tengo que callar sobre el CNI porque cumplo la ley y tengo el deber de secreto», arguyó la ministra, que pospuso cualquier respuesta hasta que arranque la comisión de secretos, bloqueada desde 2019.

«¿Qué debe hacer un Estado?»

Le siguió la pregunta del jeltzale Aitor Esteban, que dijo no ver claro en qué artículo legal se cobija el Gobierno español para no dar explicaciones sobre este tema y añadió que en ese caso habría que cambiar la ley. «No se preocupe, vamos a ver si entre todos podemos conformar esa comisión y ahí la directora del CNI le explicará todo lo que sea necesario», respondió Robles al portavoz del PNV. «Ahí podremos hablar de Pegasus sí, Pegasus no, y alguno se quedará sorprendido», apostilló la ministra.

Esteban apuntó en la réplica que él ya participó en esa comisión cuando estuvo operativa, y que «ahí nunca se ha contado un secreto, nunca». No se cree que los tribunales hayan aceptado hasta 65 escuchas individuales, como se insinúa desde el CNI aunque sin dar pruebas de ello. Para el jelkide, el problema es que «usted –por Robles– se ha convertido en mera aplaudidora de lo que hacen las FSE. ¿Qué ha sido de aquella juez progresista que era usted? En la comisión de secretos no se va a solucionar nada. Aprueben una comisión de investigación y desclasifiquen los documentos».

A Robles le molestó esa alusión a su pasado y elevó el tono contra Esteban: «Presente usted las pruebas, ¿dónde están las pruebas? Precisamente porque soy una juez progresista me molestan estas imputaciones».

Mireia Vehí, representante de la CUP, atacó por el mismo flanco: «¿Controlan ustedes al CNI? ¿Todo vale contra el independentismo? Cuando se trata de salvaguardar las cloacas, siempre está el PSOE para ello», expuso. La ministra de Defensa fue más explícita en su respuesta a la parlamentaria catalana: «Ya que se rasga usted las vestiduras, ¿qué tiene que hacer un Estado, un Gobierno, cuando alguien vulnera la Constitución, declara la independencia, corta las vías públicas, mantiene relaciones con un país que está invadiendo Ucrania?», lanzó, para añadir que «a ustedes les viene bien aparecer como víctimas, pero nunca les hemos visto defender los derechos fundamentales de todos los ciudadanos».

Exigen acciones legales

Margarita Robles también contó con interpelaciones desde su propio bando, como la de Inés Arrimadas (Ciudadanos). «A mí no tiene que convencerme de que España es un Estado de Derecho, ¿por qué entonces va el ministro Bolaños a Barcelona y por qué anuncian una investigación?», le preguntó Arrimadas, y consideró que «están premiando a Bildu y ERC metiéndoles en la comisión de secretos oficiales, es como si a un ladrón que quiere robar un banco le das la contraseña de la caja fuerte».

La ministra responsable del CNI respondió que «queremos que exista esa comisión porque si no estamos en situación de indefensión», al no poder dar explicaciones en ningún foro según su tesis. Al respecto, cabe recordar que Unidas Podemos ya dijo que en esa comisión no hubo alusión alguna a Pegasus mientras funcionó, hasta 2019.

Macarena Olona (Vox) puso la guinda a este asunto: «¿Y cuál es el problema? ¿Que les han espiado? Poco les han espiado».

Pero lo cierto es que la mayoría del Gabinete de Sánchez no depende de Vox, sino de unos socios de legislatura que han pedido a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, que la Cámara inicie acciones legales para aclarar el espionaje, como aprobó ayer el Parlamento catalán, con los votos favorables del PSC.

En la reunión que mantuvo Batet con los portavoces de Unidas Podemos, ERC, EH Bildu, JxCAT, PDeCAT, la CUP, BNG y Compromís, también en representación de Más País, los grupos parlamentarios le instaron a que emprenda una investigación exhaustiva, y le urgieron a que interponga una denuncia ante las autoridades judiciales.

El president insta a la ministra a que asuma sus responsabilidades

El president de la Generalitat, Pere Aragonès, pidió ayer a la ministra de Defensa, Margarita Robles, «asumir responsabilidades» por el espionaje a líderes independentistas, entre ellos él mismo, y añadió que, si no lo hace ella, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, debe hacer que las asuma.

«Lo tiene que hacer porque el CNI estaba bajo su responsabilidad. Si no lo sabía, por incompetente. Y si lo sabía, por actuar vulnerando los principios democráticos más básicos», afirmó desde el Parlament.

Después de que Robles, al ser preguntada en el Congreso por el caso de espionaje, preguntara a los partidos independentistas qué debe hacer un Gobierno cuando se vulnera la Constitución o se declara la independencia, Aragonès consideró que estas palabras «incapacitan políticamente» a la ministra para ejercer su cargo.

«La ministra de Defensa dice que por el hecho de que defendemos la independencia de Cataluña, una opción legítima con la que nos presentamos a las elecciones y las ganamos, hay vía libre para que se nos espíe. Esto es lo que ha dicho la ministra de Defensa en el Congreso de los Diputados. Pues la ministra de Defensa debe asumir responsabilidades», apostilló Aragonès.

La presión sobre la ministra no proviene solo del lado independentista. El portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, consideró que tras lo ocurrido «tiene que haber una investigación a fondo y rodar cabezas», y dijo ver «inconcebible» que este escándalo se vaya a zanjar sin que nadie asuma responsabilidades.GARA