Iñaki IRIONDO
GASTEIZ
DIVISIÓN INTERNA EN EUSKO ALKARTASUNA

La jueza obliga a EA a convocar unas primarias ahora antiestatutarias

Una jueza de Gasteiz obliga a EA a celebrar primarias para elegir la Secretaría General garantizando los derechos que considera se vulneraron a Maiorga Ramírez, pero los estatutos de EA ya no contemplan primarias, el reglamento lo tendrá que hacer la actual dirección y Ramírez está suspendido de militancia. Contra el auto no cabe recurso.

La titular del Juzgado de Instrucción número 7 de Gasteiz ha firmado un auto que coloca a Eusko Alkartasuna en una situación realmente kafkiana y extremadamente delicada de cara a su futuro. Ordena al partido a «repetir» el proceso de primarias al que en su día compareció Maiorga Ramírez, y que lo haga «con la aprobación de un nuevo reglamento de primarias» que solvente los vicios que la sentencia 568/2021 de 21 julio de 2021 advirtió cuando decidió inicialmente esa repetición.

¿Por qué esa situación es prácticamente un callejón sin salida? Porque el 19 y 20 de febrero Eusko Alkartasuna ya celebró un congreso en el que la mayoría de compromisarios que participaron en él decidieron un cambio de los estatutos del partido por el que la elección de la Secretaría General no se realiza por medio de primarias. Es decir, las primarias ya no están en los estatutos de EA.

En ese congreso, al mismo tiempo, ya se eligió una secretaria general, que es Eba Blanco. Y también se eligieron el resto de órganos del partido, entre ellos la Ejecutiva y Asamblea Nacional, que deberían ser las encargadas de aprobar un nuevo reglamento de primarias, cuando es evidente que están en contra del propio sistema de primarias.

Faltas graves y muy graves

Y, en tercer lugar, porque el auto pretende reponer los derechos como candidato de Maiorga Ramírez, que en estos momentos no podría optar al cargo de secretario general de EA ni a ningún otro dentro del partido, puesto que está suspendido de afiliación hasta 2026.

Dicha suspensión de militancia se produjo, junto a la de los coordinadores de Araba, Gipuzkoa y Nafarroa, por haberse considerado probadas cinco faltas graves y muy graves tipificadas como tales en el Reglamento de Derechos, Deberes y Régimen Disciplinario, como la vulneración de la estrategia de coalición, realizar manifestaciones públicas que dañan la imagen del partido, falta de respeto a otros afiliados, simpatizantes, trabajadores o cargos de EA, injurias o calumnias contra altos cargos del partido e incumplimiento de las directrices del partido.

Dirección «en rebeldía»

Algunas de estas consideraciones ya fueron señaladas por EA a la jueza, mostrando la imposibilidad de cumplir la sentencia dictada en julio y que no era firme. A esto añadieron que de ejecutarse y celebrarse las primarias, si después su recurso fuera aceptado en casación no podría volverse a la situación actual.

Pero la jueza responde en el auto que, por una parte, «no puede mantenerse que resulte imposible o de extrema dificultad ‘restaurar la situación anterior a la ejecución’ si la sentencia de la Audiencia resultara finalmente revocada en casación». Y añade que la orden de ejecución de sentencia se hizo de acuerdo a la ley y que es el propio partido «el que se ha colocado en una situación de dificultad y rebeldía al acatamiento de la sentencia de la Audiencia Provincial».

A su entender, «lo que ha hecho el partido ejecutado es establecer un nuevo sistema de elección de la Secretaría General apartándose de la condena de la sentencia».

Establece, por tanto, que «de no cumplir la obligación de hacer establecida en el fallo de la sentencia en el plazo que se le indica en dicha resolución, la parte ejecutante (los denunciantes del sector crítico) podrá pedir la imposición de multas coercitivas periódicas en los términos establecidos en el artículo 709 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Contra este auto no cabe recurso, según se recoge en el mismo. Además, la jueza asigna las costas a Eusko Alkartasuna.

Ruptura interna

Cabe recordar que el XIII Congreso de EA, celebrado en parte de forma telemática con un acto final presencial en Gasteiz, supuso la confirmación de una fuerte ruptura en el partido, porque un número importante aunque minoritario de compromisarios decidieron no participar y crearon, al margen de las estructuras del partido, un «grupo motor de democratización», que tomaría el relevo de los dirigentes suspendidos de afiliación, con el objetivo de «rebelarse» contra las «injusticias« del sector oficial.

El denominado sector crítico de EA pone en cuestión el actual modelo de organización de EH Bildu y aboga por «un retorno inequívoco a la independencia de cada partido, al menos de EA, para su funcionamiento, decisiones electorales y acuerdos». Consideran que s ven «desfigurados y absorbidos» por un «partido-coalición» a la medida de Sortu.

Apuntaban en que «lo que quiso ser una coalición de diferentes de un amplio espectro electoral ha derivado hacia una real integración como formación política unificada con los rasgos (por añadidura fácilmente caricaturizados por las fuerzas españolas) de la izquierda abertzale histórica y ‘heredera política de ETA y HB’».

Proponían volver a componer «coaliciones electorales concretas», que consideran la fórmula original de EH Bildu pero que esta federación de partidos ya da por superada.

Estos puntos se recogían en su enmienda a la totalidad, que finalmente renunciaron a defender en el marco del XIII Congreso de EA.

La dirección le recuerda que pudo presentarse al cargo

La dirección de EA recordó, a través de un comunicado, que Maiorga Ramírez «tuvo la opción de presentarse a la Secretaría General» en el pasado congreso y que «rehusó» ejercer ese derecho.

Además, la Ejecutiva defiende que el procedimiento de elección de la Secretaría General en un congreso celebrado mediante compromisarios «respeta la exigencia de un funcionamiento democrático y tiene pleno encaje con los fundamentos en los que la Audiencia Provincial de Araba basaba su sentencia».

A su vez, señala que la convocatoria del congreso de febrero fue realizada antes del pronunciamiento de la Audiencia Provincial de Araba, por lo que «es materialmente imposible que EA pretendiera apartarse de la sentencia, burlarla o situarse en rebeldía al acatamiento».

Por otra parte, afirmó que la convocatoria ordinaria del Congreso Nacional «no solo es una obligación estatutaria», sino que también constituye «una obligación legal recogida en la Ley de Partidos», lo que, según la dirección, es una cuestión que «la jueza omite».

La dirección de EA se reunió en la tarde de ayer para analizar el auto en profundidad y ver qué decisiones adopta.GARA

Ramírez dice que el auto acaba con las expulsiones

El líder del sector crítico, Maiorga Ramírez, apartado actualmente de afiliación, manifestó al conocer el auto que esta decisión judicial «deja sin efecto las estratagemas» llevadas a cabo por la dirección de EA desde entonces: «las expulsiones» de miembros del sector crítico, el «congreso fraudulento» del pasado febrero y el «cambio de los estatutos» del partido.

En declaraciones a los medios recogidas por la agencia Efe, Maiorga Ramírez sostuvo que la decisión del Juzgado de Instrucción número 7 de Gasteiz «supone la restitución de los derechos de las más de 400 personas afiliadas que avalaron una candidatura que apostaba por el fortalecimiento de EA dentro de EH Bildu frente a los 55 avales de Blanco y supone una oportunidad para la reconstrucción democrática en el seno de EA».

A su entender, «estamos ante una buena noticia para la democracia, para EA y para la propia EH Bildu, que se libra del lastre de estar integrado por un partido gobernado de espaldas a su afiliación». Cabe recordar que pese a estar suspendido de afiliación en EA, Maiorga Ramírez, sigue ocupando el cargo de secretario segundo de la mesa del Parlamento de Nafarroa.GARA