Pello GUERRA
IRUÑEA

El 8M llevará a las calles «revolucionar los cuidados para cambiarlo todo»

Con el objetivo de «revolucionar los cuidados para cambiarlo todo y sacudir uno de los principales ejes de violencia y desigualdad que hemos vivido las mujeres siempre», el Movimiento Feminista de Euskal Herria ha convocado para el 8 de Marzo diversas movilizaciones en el conjunto del territorio, con manifestaciones en las capitales vascas.

Comparecencia en Iruñea del Movimiento Feminista de Euskal Herria.
Comparecencia en Iruñea del Movimiento Feminista de Euskal Herria. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

El Movimiento Feminista de Euskal Herria ha convocado para el 8 de Marzo diversas movilizaciones con el objetivo de «revolucionar los cuidados para cambiarlo todo».

Aunque habrá convocatorias en pueblos y barrios, ya se anunciaron manifestaciones en las capitales. Así, en Bilbo partirá la marcha a las 19.30 horas desde el Sagrado Corazón, en Iruñea a las 20.00 desde Antoniutti, en Gasteiz a las 19.00 desde la plaza San Antón, en Donostia a las 18.30 horas desde el túnel del Antiguo y en Baiona a las 15.00 horas desde la plaza del Mercado.

Así lo dio a conocer ayer el citado movimiento en una comparecencia en euskara y castellano ante los medios en la que tomaron la palabra las portavoces Amanda Verrone, Amaia Santesteban y Elene Lopetegi.

Recordaron que «no son pocas las reivindicaciones que tenemos este año, quizás más que el anterior, ya que no ha cambiado mucho la situación de opresión que vivimos desde los diferentes ejes».

Sin embargo, en las movilizaciones de este próximo 8 de marzo se va a poner el acento en el terreno de los cuidados y en la necesidad de «revertir el actual sistema», en el que destacaron la responsabilidad de PNV, PSN, la CEN y Confebask, a los que consideran «al mando de mercantilizar, privatizar y especular con diferentes necesidades de cuidados».

Como indicaron, «hace tiempo que denunciamos la explotación que vivimos las mujeres, pero la situación está llegando al colapso». Y hablar de cuidados en ese contexto «es tejer vínculos de interdependencia entre cuerpos, territorios y pueblos. Es potenciar luchas y resistencias feministas, anticapitalistas y decoloniales».

En este sentido, pusieron el acento en que «las mujeres somos las que asumimos la responsabilidad de cuidar en la familia, las que trabajamos tanto en residencias de ancianos como en las escuelas infantiles».

Cuidar a las cuidadoras

En el caso de las migrantes, destacaron que «somos las que limpiamos casas y hospitales, las que ayudamos y cuidamos todos los días a las personas en la vejez. Mientras, nuestras hijas son cuidadas por otras mujeres que se sobrecargan en nuestros países de origen».

Al respecto, las portavoces señalaron que «muchas de las mujeres trabajadoras de hogar y cuidados migradas trabajan como internas y no tienen derecho a ningún descanso diario, ni cobran el salario legal, incluso reciben amenazas por no tener papeles». Y entonces se preguntaron «¿quién cuida a las mujeres migradas y racializadas? ¿Quién cuida a las cuidadoras?».

Por ello, «desde Euskal Herria exigimos la derogación de la Ley de Extranjería y la regularización de toda las personas ya. Estamos cansadas, no podemos más», denunciaron en su comparecencia ante los medios.

Frente a esta situación, señalaron que «la nuestra es una apuesta por el derecho colectivo al cuidado para ser cuidadas con dignidad a lo largo de toda nuestra vida, con libertad y responsabilidad. Nuestro planteamiento va más allá de los casos de dependencia, exigimos que los cuidados básicos y necesarios estén garantizados. Estamos hablando de poder decidir a quién, cuándo y hasta qué punto queremos cuidar».

Desde el Movimiento Feminista de Euskal Herria señalaron que «revolucionar los cuidados es transformarlo todo y sacudir uno de los principales ejes de violencia y desigualdad que hemos vivido las mujeres siempre».

Así que, «para terminar con el sistema heteropatriarcal de cuidados que tenemos delante, el 8 de marzo tomaremos las calles de Euskal Herria, porque la organización y la autodefensa feminista son nuestros instrumentos más eficaces», concluyeron.