A cuenta de perdones
Sorprende que un pueblo como el español, tan devoto de la religión que profesa y habituado a comulgar con el perdón y a recitarlo a coro, aún siga empecinado en la creencia de que el perdón no es virtud de ida y vuelta sino una impagable deuda que Dios y el mundo tienen contraída con España. De ahí que siga reprochando a los vascos que no pidan perdón por ese cerril empeño en seguir siendo vascos; y a los torturados, que se disculpen por denunciarlo; a los asesinados por negarse a delatar su vida, y a las cunetas perdón por su memoria; y que los emigrantes pidan perdón por serlo, las mujeres por pretenderlo y los ateos por practicarlo; que los accidentes laborales pidan perdón por sus mortales imprudencias y los millones de parados por su notoria afición a la indolencia; que pidan perdón los jubilados por evadir sus años de trabajo, los desahuciados por ocupar esquinas y portales, y los jóvenes por su notoria desconfianza en las promesas del futuro que se les miente y niega; que pida perdón el clima por sus veleidosos cambios, las vacas por sus locuras, las aves por sus gripes, los elefantes por extinguirse, los pangolines por los coronavirus y los toros por los toreros muertos.
Por si acaso, mis disculpas por esta imperdonable columna.
(Preso politikoak aske)

Iban Apaolaza presoa hilik aurkitu dute Aiako Harrian

El robo del año no ha tenido lugar en el Louvre, sino en Spotify

Xabi Iraola proposatu dute Sorturen koordinatzaile orokor izateko

67 preso 20 urtetik gora espetxean, eta 44k ez dute kalea zapaltzen
