Desde Garaikoetxea a Urkullu, todos los ganadores hicieron sus rondas de partidos
Desde el primer lehendakari del PNV, Carlos Garaikoetxea, hasta el último de ellos, Iñigo Urkullu, todos mantuvieron la fórmula de realizar una ronda con el resto de partidos para ver cómo afrontar la constitución del futuro Gobierno, aunque luego cada cual tomara sus decisiones y estas fueran las ya predeterminadas.

Carlos Garaikoetxea, José Antonio Ardanza, Juan José Ibarretxe e Iñigo Urkullu, todos ellos, realizaron rondas de partidos antes de presentar su candidatura a la investidura con o sin pactos de Gobierno.
Cuando, con la autonomía recién estrenada, Carlos Garaikoetxea, al frente del PNV, ganó las elecciones de 1980 no había prácticamente nada escrito sobre los formalismos a seguir para llegar a Ajuria Enea, así que se dejó llevar por la inercia de su mayoría no sin peligros. Pero cuatro años más tarde, en 1984, de nuevo victorioso y asentado, abrió una ronda de partidos. Fue el 29 de febrero con Euskadiko Ezkerra y Coalición Popular.
Tras la escisión, las elecciones de 1986 resultaron también extraordinarias, puesto que el PNV ganó en votos y el PSE en escaños, por lo que no estaba claro quién debía emprender una ronda y se dieron todo tipo de encuentros a distintas bandas. Pero en 1990, en una situación más normalizada, José Antonio Ardanza llamó a Ajuria Enea a todos los partidos, incluyendo a Herri Batasuna. Acabó gobernando con EA y con EE, pero luego echó del Ejecutivo a los de Garaikoetxea y metió a los de Ramón Jauregi. La fórmula de Gobierno se repitió en 1994, aunque en esa ocasión Ardanza ya no quiso invitar a Herri Batasuna a la ronda.
En 1998 la victoria electoral le correspondió a Juan José Ibarretxe, del PNV, que ese año, en 2001 y en 2005 cumplió con la llamada al resto de partidos.
Ibarretxe ganó también en 2009, pero ya se preveía que, con la izquierda independentista ilegalizada, el PSE iba a gobernar con el PP. Pese a ello, el PNV se abrió a hablar con otros partidos, aunque fue el partido el que tomó mayor protagonismo, cuando en las ocasiones anteriores el proceso lo había liderado el candidato a lehendakari.
Para volver a Ajuria Enea de la mano de Iñigo Urkullu, que ganó las elecciones de 2012, también hubo una ronda de partidos, al igual que en 2016. Pero en 2020, coincidiendo con un importante crecimiento de EH Bildu, único partido que subió en votos, el PNV adujo las urgencias económicas, sanitarias y sociales de la pandemia para entrar directamente en las conversaciones para reeditar el pacto con el PSE, saltándose la ya costumbre tradicional de hablar primero con todos.
RESPUESTA DE OTXANDIANO
El PNV está repitiendo ahora el esquema de 2016, aunque sin alegar ningún tipo de urgencia especial y manteniendo tapado a su candidato. Como informó ayer GARA, tanto el jeltzale Imanol Pradales como Eneko Andueza, del PSE, han rechazado formalmente las reuniones que les ha planteado el candidato de EH Bildu Pello Otxandiano a falta de que el ganador tomara la iniciativa.
Otxandiano respondió ayer a esta negativa con un mensaje en redes sociales en el que manifiesta que «huir de los puntos de encuentro puede ser el camino más fácil, pero nosotros no vinimos a la política a hacer las cosas de una manera sencilla, sino a estar a la altura de este país y de los retos que tenemos. Ahí me encontrarán y encontrarán siempre a EH Bildu». Insistió en que más allá de los pactos de Gobierno hay buscar puntos de encuentro.

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