GARA
BILBO
SEGUNDA

El Amorebieta apura sus opciones de permanencia hasta la última jornada

Los azules empataron ante el Espanyol y buscarán la permanencia en la última jornada ante un Mirandés que también tiene el mismo objetivo.

Etxeita recibió una camiseta conmemorativa.
Etxeita recibió una camiseta conmemorativa. (O. MATXIN EDESA | FOKU)

El Amorebieta y el Espanyol empataron a cero en Lezama en un choque entretenido, aunque sin ocasiones, que deja al conjunto local vivo de cara a la última jornada y al visitante sin opciones de un ascenso directo que, de todos modos, tenía muy difícil.

Con este empate, el “Amore” se aseguró la posibilidad de permanencia en la categoría para una última jornada en la que deberá ganar al Mirandés en Anduva para seguir en Segunda División. El equipo burgalés también empató ayer y tiene un punto más que los zornotzarras por lo que se espera un duelo de alto voltaje, con solo un billete de salvación en juego.

IGUALDAD

Las intenciones espanyolistas de apurar sus opciones de ascenso directo les dieron el control del juego en la primera parte, aunque yendo de más a menos porque en los últimos minutos el Amorebieta se sacudió el enorme dominio visitante y encontró varias contras. La mejor una cabalgada de Murillo para plantarse ante Joan García, que abortó a tiempo El Hilali.

Las opciones más importantes de los visitantes llegaban cuando el balón caía en Pere Milla, que no paró de centrar ya fuera en juego a balón parado, y Braithwaite, al que le llegaron cuatro balones al área, todos bien defendidos por el entramado azul.

El arranque de la segunda parte fue un toma y daca continuo que inició el Espanyol con un primer intento de Puado y un cabezazo con intención pero poca fuerza y continuó el Amore con una doble ocasión de Sibo a saque de córner y una salida a la contra de Unzueta que obligó a Joan García a salir apurado de su área.

Dos opciones seguidas de Braithwaite y Bare, sin suerte, dieron paso a un tramo final que abrió un remate de Puado, a las manos del meta local, a un centro desde la derecha.

El Amorebieta marcó su gol, aunque como el del Espanyol, en posición antirreglamentaria. Si bien en esta ocasión del rematador, un Dorrio que salió lesionado de la jugada, y no del centrador, Jorge Mier.