Raimundo FITERO
DE REOJO

Siempre es vigilia

Conviene no aceptar la verdad como un incontestable documento sagrado. Todo es relativo. Sobre todo, en cuestiones que contengan nociones de ciencia ficción política, económica o social. Es muy fácil confundir realidad con verdad. Por eso hay que colocarse en una columna en el desierto y darse cuenta de que siempre es vigilia. Que lo fundamental es algo manejable como las mismas dunas que se mueven al ritmo del viento o los flanes al compás de tu equilibrio matutino.

Llevo unas cuantas horas que todos los canales de televisión que frecuento me colocan a un hombre llamado Julian Assange, que debe ser otro ser humano del que yo había visto encerrado en una habitación de un edifico consular o en una prisión provisional, porque ahora luce buen aspecto y viaja en un avión particular como si fuera una estrella de la comunicación. El relato es que ha pactado reconocer un delito que desde la más estricta buena fe en el periodismo de investigación no cometió, para ser condenado a unos años de prisión que no cumplirá porque le cuentan los que ha estado en Gran Bretaña. Todo esto bajo la cúpula sideral del imperialismo yanki, o dicho en lenguaje posconciliar, debido a acusaciones de revelación de secretos que ponían en peligro la seguridad de USA.

Espero que cuando estas líneas sean artículo de opinión, todo se mantenga dentro del relato de verano más esperanzador que estamos viviendo, porque, de momento, nos abre el apetito para saber mucho más de todo lo que ha sucedido. Y cuando sea una ciudadano libre, ¿a qué se va a dedicar? ¿Seguirá informando o en silencio?